Jujuy | ADULTOS MAYORES | SALUD |

Adultos mayores: las caídas y la fractura de cadera son altamente prevenibles

Especialista local consideró que se trata de un problema en crecimiento pero que no debe normalizarse sino prevenirse. Remarcó que el 80% de las caídas son en la calle y el resto en los hogares, siendo el lugar más común en este último caso los baños.

Con una población que vive cada vez más años, los índices de caídas y fracturas de cadera en la población adulta mayor están en aumento. Este hecho puntual impacta no solo en lo físico, sino también la salud mental, la vida social y la posibilidad de perder independencia y funcionalidad en la vida cotidiana.

En torno a este tema, en Radio 2 conversaron con Mariana Sánchez Ábalos, médica geriatra del Centro Médico del Adulto Mayor (CEMAM), quien advirtió que las caídas son subestimadas en general y que sus complicaciones representar un alto costo en la vida de las personas mayores.

Un adulto mayor que se cae por primera vez, tiene un 50% de probabilidad que antes del año vuelta a caer ”, explicó.

Embed - Adultos mayores: Las caídas y la fractura de cadera es altamente prevenible

Remarcó que no hay que naturalizar las caídas por el hecho de que se trata de una persona mayor, por lo que educarnos en prevención primaria y secundaria es un gran factor protector. Por otra parte, respecto a sus colegas, la geriatra destacó que ante la consulta médica, por cualquier motivo, debe incluir la pregunta de antecedentes de caídas.

Respecto a las situaciones en las que se dan las caídas, Sánchez Ábalos dijo que el 80% de las veces sucede en el domicilio, mientras que el porcentaje restante es en otros sitios, como la calle. En el hogar, los lugares más comunes donde suceden son el baño, en primer lugar, el dormitorio y la zona de la cocina/comedor.

image.png

Como recomendación, destacó que lo mejor es evitar que la persona use pantuflas (no son calzados seguros para caminar); despejar los espacios para circular dentro del dormitorio y otros espacios de la casa como juguetes, calzados, ropa, alfombras, trapos de piso o papeles; adaptar las instalaciones sanitarias con agarres y apoyos para que la persona mayor pueda bañarse o sentarse en el inodoro sin problemas; rever la convivencia con las mascotas, ya que por evitar pisarlos o golpearlos, la persona mayor tropieza y termina cayendo; y por último, en caso de requerir ayudas técnicas para movilizarse (andador, bastón, trípode) debe usarlo siempre.

Por otro lado, explicó que algunos adultos mayores no quieren usar audífonos por vergüenza o por incomodidad, pero recordó que el oído es el encargado de regular el equilibrio y que la perdida de este es motivo frecuente de caídas y fractura de cadera. Lo mismo sucede con la importancia de hacer ejercicio físico para conservar la masa muscular porque una persona con buenos músculos tiene menor impacto por el golpe y en caso de fractura, su recuperación puede ser más rápida.

image.png

Qué hacer en caso de una caída

Si la persona mayor se encuentra sola y consciente luego del golpe, lo recomendable es mantener la calma y tratar de rodar sobre el propio cuerpo hasta lograr ponerse con el pecho sobre el piso y a partir de ahí, con ayuda de las manos, tratar de levantarse, ponerse de rodillas y apoyadose en alguna silla o mueble firme que esté cerca para volver a pararse finalmente o sentarse. Una vez estabilizada la persona, debe pedir ayuda al SAME.

En caso de que el adulto mayor no pueda hacerlo y requiera asistencia, el familiar o persona que se encuentra con la persona en el piso, debe intentar seguir las mismas recomendaciones anteriores. En caso de que el dolor no permita que el adulto mayor no pueda movilizarse, se debe llamar al servicio de emergencia lo antes posible.

image.png

Luego de toda caída, el control médico es de vital importancia. En esa consulta se puede evaluar la situación del paciente y determinar el trabajo multi y transdisciplinario que se debe seguir para lograr la su recuperación y no perder autonomía o que sea lo más leve posible. Finalmente, es importante trabajar en el trauma y miedo que puede generar la caída en la persona y su entorno.

Las personas mayores, explicó la geriatra, no deben pensar que por ser viejos hay que evitar movernos para no caernos. Por el contrario, hay que estar en movimiento, activos, haciendo ejercicios para fortalecer la masa muscular y los huesos. Lo mismo sucede con la persona que pasa por un reemplazo de cadera, intentar recuperar funcionalidad es un objetivo que todo el equipo de salud, la familia y la persona mayor deben tener en común.

Dejá tu comentario