Jujuy Al Momento

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Se corre el plazo

La planta solar funcionará recién en 2019

Una demora en obras a cargo del gobierno nacional provocó la postergación del proyecto insignia del gobierno de Morales, que debía entregarse en mayo de este año; los paneles solares comenzarán a llegar a la puna recién después del invierno.

Un importante retraso se confirmó para la realización del proyecto central de la actual gestión de gobierno: el parque solar Olaroz Cauchari, ubicado en plena puna, en el departamento Susques. 

La planta que produciría 300 megavatios de energía solar, para vendérselos al sistema interconectado de energía que se distribuye en todo el país, debía estar lista, de acuerdo a los cálculos iniciales, en mayo de este año. 

Sin embargo, una obra de infraestructura central es necesaria para que la energía que se produzca en Olaroz Cauchari pueda ser distribuida al resto del país. Se trata de lo que se denomina línea de alta tensión, que debe ser abierta y está a cargo del gobierno nacional. 

Según los funcionarios de la provincia, la licitación de esta obra tuvo un retraso, y se estima que en el mejor de los casos estará concluida en febrero de 2019. 

Esto le permite ganar tiempo a los ingenieros que trabajan en la planta solar de la provincia, que deberán tener terminada la obra recién en esa fecha. 

Incluso si el parque solar de la provincia, el primero a 4.000 metros de altura en Latinoamérica, estuviera terminado antes, sería perjudicial, ya que los paneles solares tienen una degradación natural al exponerse al sol, de manera que exponerlos antes de que produzcan energía no tendría sentido. 

Así lo explicó, en diálogo con Radio 2, Guillermo Giralt, director técnico de Cauchari Solar. 

“La obra civil y el campamento se comenzó el año pasado. Hubo bastante lluvia en toda la puna, por lo que no se pudo avanzar, retomaremos las obras sobre el terreno en un par de semanas”, introdujo el ingeniero, para luego explicar que “los paneles tienen una degradación natural. El primer año 1,5% y luego un 0,7% cada año, si los instalamos y los ponemos al sol sin que produzcan energía se degradarían antes de que empiecen a producir”.

De esta forma, todo el proyecto sufre un retraso. Esto repercute en la contratación de mano obra, que en la etapa inicial es baja, ya que sólo se trasladarán al lugar entre 20 y 50 personas pertenecientes a vialidad de la provincia, quienes trabajarán en la obra civil. 

En la etapa más avanzada del proyecto se estima que habrá un pico de 800 personas trabajando en la construcción de la planta. 

Para ello habrá que esperar, al menos, hasta que pase el invierno, ya que los paneles no llegarán antes al lugar. 

Por otro lado, la intensa cantidad de precipitaciones motivó la necesidad de realizar obras de canalización para que el agua no perjudique la planta solar. 

“Hemos delineado un estudio hídrico geológico para canalizar todas las corrientes de agua que bajan por cerca de la planta, construiremos varios canales que pasan por medio de la planta, lo que va a permitir usar el agua sin que se dañe la planta. Cuatro o cinco canales, incluidos dentro de la obra civil”, explicó Giralt.

El gobierno, mientras, deberá empezar a cumplir con el pago de las deudas que contrajo para la construcción de la planta, tanto en el mercado financiero internacional y como con los fondos chinos. 

Para ello, necesitará de una ingeniería financiera, ya que el contrato con la empresa que regula el sistema interconectado de energía en el país - CAMESA - indica que el pago de la energía a la planta jujeña se realizará, lógicamente, cuando se ofrezca el producto. 

El gobierno siempre aseguró el proyecto "se paga solo", con la venta de la energía a CAMESA. El retraso supone un problema: los plazos para empezar a pagar las deudas contraídas empezarán a correr antes de que la planta esté en funcionamiento, y en consecuencia, cuando empiecen a correr las obligaciones aún no habrá producto que vender. 

 

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