Desde el jueves el boleto urbano costará $20,71
El próximo jueves los usuarios del transporte urbano de pasajeros se encontrarán con una nueva tarifa casi dos pesos mayor. Se trata del segundo aumento en menos de 40 días a través de la ordenanza 7275 aplicada de manera anticipada para paliar la crisis del transporte.
No solo el dólar se muestra volátil durante el comienzo de la semana; como a lo largo del corriente año el valor del pasaje de colectivos para el departamento Manuel Belgrano sufre constantes modificaciones, claro está siempre a la alza.
Es casi trágico recordar como hace ocho meses atrás, iniciábamos el año con una tarifa de $12,45 a sabiendas que durante el primer trimestre se aplicaría un polémico incremento escalonado, fruto de una consulta pública que no fue tal y una decisión legislativa favorable únicamente a los empresarios.
De todos modos, el primer día hábil del año ya traía aparejado el primer conflicto en torno al transporte por la quita de subsidios nacionales. En aquel momento impulsado por los dueños del negocio.
Así se mantuvo durante dos meses, mientras que en paralelo la escalada del dólar-inflación junto con el irrefrenable aumento del combustible terminó por apretar contra las cuerdas al negocio.
Mientras tanto los referentes de UTA Jujuy presionaban en los medios para que se actualice cuanto antes, pues los retrasos salariales ya se habían convertido en una constante a esa altura.
A sabiendas que los usuarios no recibirían nada bien semejante incremento, el intendente Raúl Jorge tomó cartas en el asunto y logró un aporte extraordinario proveniente del Ministerio de Transporte de la Nación. Congelando la tarifa por un tiempo buscando asistir a las empresas.
A pesas de la buena fe y el rápido accionar del funcionario, el sector lejos de tranquilizarse terminó por detonar víctima de la propia crisis.
Ni siquiera el aumento vía ordenanza 7275/18 aplacó la crisis que detonaría al mes siguiente.
Casi ocho días de paro consecutivos, retrasos en el pago de salarios de los trabajadores del volante y promesas de aguinaldos particionados. El final solo pudo ser resuelto con la intervención del Estado, el desembolso de fondos y declaración de emergencia mediante.
Aunque la ordenanza estipula dos incrementos tarifarios entre junio – julio y octubre – noviembre, ya el gobernador había adelantado a los medios tras reunirse con los sindicalistas, que existía la posibilidad de una revisión de tarifas para evitar profundizar la crisis.
De este modo, con un cuatrimestre entero por delante, el panorama, los antecedentes cercanos, los reclamos de empresarios y choferes hacen difícil imaginar que no habrá nuevos aumentos tarifarios.

