Vecinos de El Carmen afirman que el gobierno “los toma por tontos”
Resurge la decepción en Finca La Nación, donde 132 familias esperan viviendas adjudicadas desde hace años. Una vez más las construcciones se encuentran abandonadas a pesar de las promesas de pronta entrega hechas hace cuatro meses por el gobernador Morales y el ministro Rizzotti.
No solo las flamantes 619 viviendas del plan provincial se encuentran en jaque por falta de fondos, en la ciudad de los diques saben muy bien de que se trata los anuncios electorales y los silencios posteriores.
El predio de 132 viviendas en Finca la Nación quedará signado para la historia como uno de los proyectos habitacionales más conflictivos de Jujuy:
En consecuencia el reclamo de más de 100 familias adjudicatarias ha sido continuamente desoído. Hace más de dos años que fueron asignadas.
Existen denuncias por corrupción sobre el supuesto doble cobro para la construcción de las mismas. Según los vecinos la cooperativa de Emilio Cayo habría sido el “afortunado beneficiario”.
Durante 2017 alrededor de 400 personas fueron desalojadas en un impresionante operativo policial que alcanzó momentos de tensión y más de una decena de personas detenidas.
Los cinco puntos descriptos arriba, son tan solo un humilde repaso dentro de un extenso historial de falsas promesas y conflictos. Mientras el tiempo pasa y la inactividad perdura (como ocurrió durante cinco años en el pasado), una vez más las construcciones se deterioran.

El vecinalista local Daniel Valdiviezo, describió a nuestro medio como han transcurrido los hechos desde la última vez que Gerardo Morales y Jorge Rizzotti tocaron el tema.
Hace nueve meses, el testimonio del mismo vecino junto con las imágenes capturadas por las cámaras de Canal 2 no distaban mucho.
Para entender la dimensión de la falacia, según describe Valdiviezo “los adjudicatarios tuvieron un encuentro con Morales en su despacho, donde les aseguraron que el dinero ya estaba y que a esta altura cada uno tendría su vivienda”.
En un primer momento, el acuerdo con las cooperativas incluiría un adelanto para comenzar las obras; en algún momento Rizzotti habría dado la baja incitando que comiencen los trabajos sin ningún tipo de incentivo. Conforme pasaron los días, la falta de pago, el endeudamiento y hasta el fiado habría sido insostenible para la mayoría, por lo que terminaron por abandonar las viviendas a medio terminar.
José Quiroga, uno de los vecinos que se acercó a brindar su testimonio mostró el fastidio generalizado de la comunidad afirmando que los funcionarios “los ven como tontos y les tienen bronca por reclamar con justa causa su vivienda”.

