Estos delincuentes olvidaron un teléfono en el lugar del hecho. Fueron identificados a través del mismo. Pero en lugar de ser arrestados, volvieron a la casa del anciano y lo amenazaron para que les devolviera el aparato.
Los residentes se sienten cansados, desprotegidos y abandonados por la policía y la intendencia, que no responden ante éste y otros hechos de inseguridad; hubo marchas pidiendo respuestas y protestas contra la liberación inmediata de delincuentes (los que llegan a ser detenidos). Ni la policía ni la intendencia acusan recibo.
Ese es el estado de situación que denunció Valeria Matos, otra residente de Yuto que participó de las marchas para exigir seguridad.
“Hace poco entraron a robar donde vivo, la dueña del lugar hizo la denuncia, dio el nombre (del delincuente) porque tiene cámara y lo identificó, y el fiscal no hace nada”.
También comentó que algunos sujetos que habrían tenido prisión domiciliaria fueron vistos cometiendo delitos.
“Entendemos que si tenés prisión domiciliaria y te denuncio porque robaste mi casa es que violaste la prisión”.
El vecino de 83 años, por estos días, vive en la casa de una pareja amiga que lo alojó, no puede caminar bien, y sigue atemorizado por lo ocurrido”.
“Los delincuentes están como si nada en el barrio”.
Las personas que denuncian delitos, participan de marchas pidiendo seguridad o identifican delincuentes son, por lo menos, amenazadas.
“A una mujer la amenazaron en su casa como, la apedrearon cuando iba en motocicleta con su nieto y la golpearon, le reventaron un teléfono en la boca”.