El hecho se registró en horas de la tarde, durante el dictado de clases. Según se pudo establecer, la docente a cargo solicitó que se cerrara la ventana del salón. Debido al gran peso y las deficientes condiciones de la estructura, el alumno, con la colaboración de un compañero, intentó manipularla, pero el ventanal cedió y cayó directamente sobre sus dedos.
La gravedad del impacto le provocó al menor cortes profundos y la sección de cuatro tendones de la mano derecha. Tras ser asistido de urgencia por el SAME, el estudiante fue trasladado al hospital, donde ya debió afrontar tres complejas intervenciones quirúrgicas para intentar salvar la movilidad y funcionalidad de sus dedos.
Un peligro que ya había sido denunciado
El accidente puso nuevamente el foco sobre la falta de presupuesto y el abandono estatal en materia de infraestructura escolar. Desde el establecimiento palpaleño manifestaron que esta situación no es nueva y que el peligro inminente que representaban las aberturas ya había sido notificado de manera formal a las autoridades provinciales.
Graciela Barrientos, personal de la institución, fue categórica respecto a las advertencias previas: "Nosotros siempre al cierre de cada año hacemos un pedido en lo que se denomina la memoria anual y está registrado el pedido que venimos haciendo en reiteradas oportunidades para el acondicionamiento del edificio. Sigue quedando como materia pendiente y hoy estamos pagando las consecuencias. Estamos muy movilizados, conmovidos en un estado de shock porque es lamentable lo que sucedió", expresó consternada.
Respecto al estado particular de la abertura que causó la desgracia, detallaron que el ventanal "está oxidado en la parte de abajo" y que su gran peso volvía sumamente peligrosa su manipulación diaria.
Por su parte, Isabel Galindo, otra de las trabajadoras de la casa de estudios con 25 años de antigüedad en el lugar, expuso las carencia edilicias generales: "Si bien viene la gente de mantenimiento a realizar lo básico, cambio de foco o una baldosa, realmente un mantenimiento profundo de la institución hasta el día de la fecha no hay. Habíamos solicitado el techado de polideportivo que eso está hace como 12 años y hasta el día de la fecha no tenemos respuesta", dejó asentado.
Respuesta oficial insuficiente
A raíz de la gravedad del siniestro edilicio, personal del área de Infraestructura del Ministerio de Educación se hizo presente en el colegio de Palpalá para realizar un relevamiento de las instalaciones.
Sin embargo, las respuestas iniciales lejos estuvieron de llevar tranquilidad a los directivos y docentes. Según explicaron desde la institución, los técnicos ministeriales anticiparon que solo atenderán los arreglos en las mamposterías, dejando nuevamente relegadas las demandas estructurales de fondo, tales como el recambio de ventanales oxidados, la reparación de techos y la construcción de rampas de accesibilidad.
Mientras la comunidad educativa aguarda soluciones concretas para garantizar la seguridad escolar, el resto de los alumnos involucrados se encuentra recibiendo asistencia y talleres de contención psicológica por parte del Departamento de Asistencia Integral (DAI), dado el profundo estado de conmoción que generó el hecho dentro del aula.