- Etimológicamente el origen de la palabra mate viene del vocablo “mati” que quiere decir en quechua: vaso o recipiente.
- En guaraní se lo llamaba poro o porongo. Este tiene un origen natural proveniente de la calabaza, que debe ser curado antes de utilizarse.
Se dice “Curar el mate”, porque se quiere remediar un mal, es decir, quitarle todo lo que pueda perjudicar a una buena cebadura. Por lo tanto, solo los mates de madera o calabaza deben ser curados, por el hecho de ser recipientes porosos. Los recipientes de cerámica, plástico, o metal no deben cumplir este proceso. Esto se realiza para taparlos, y también se adquiera un rico gusto.

