El jugador campeón de 22 títulos del Grand Slam, que estuvo cerca de abandonar el miércoles en un duro partido que ganó en cinco sets en cuartos de final ante el estadounidense Taylor Fritz, convocó a los medios a una conferencia de prensa inesperada y anunció su decisión.
Las primeras palabras de Nadal fueron: "No tiene sentido intentarlo. Si sigo la lesión va a ser peor. Estaré tres o cuatro semanas fuera. Espero que esto no me haga cambiar mi calendario y pueda jugar lo que tenía programado. En una semana podré jugar desde el fondo, sin sacar".
Además, agregó: "He tenido problemas en los abdominales desde hace una semana, pero conseguía controlarlos. Ayer (miércoles) se hizo muy doloroso. La pequeña lesión que tenía unos días antes se había agrandado".
El manacorí padeció un dolor abdominal que no le permitió estar cómodo desde el arranque del torneo, pero pudo sacar adelante los enfrentamientos que lo llevaron a estar entre los cuatro mejores en el césped inglés. Su padre le pidió que se retirara del partido ante Fritz, pero el máximo ganador de la historia de los GS, que se caracteriza por luchar hasta el final y desafiar a sus dolores, terminó el encuentro y hasta lo ganó.
La Fiera, que consiguió llegar a las semis de Wimbledon por octava vez en su carrera, había dicho luego de su victoria en cuartos: "Cada vez que sacaba me daba un latigazo ahí abajo, no sé si podré jugar la semifinal".
De esta manera, y luego de superar al chileno Christian Garín, Kyrgios, el tenista nacido en Camberra, que por primera vez logró meterse entre los cuatro en un Grand Slam, avanzó directamente a la final, a la que llega por primera vez en su historia.
FUENTE: OLÉ