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Nanoanticuerpos "cultivados" en llamas, la técnica que busca luchar contra COVID-19

Bélgica fue pionera, después siguió el camino Estados Unidos. Ahora es Argentina la que busca en las llamas una solución contra la pandemia de coronavirus. La doctora Marina Bok explicó cómo trabajan con esta técnica.

  • El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, doctor Roberto Carlos Salvarezza, había confiado en una entrevista exclusiva a El Colectivo que hay cerca de 5000 científicos argentinos trabajando en proyectos relacionados al COVID 19.
  • Estos nanoanticuerpos ya fueron probados con éxito en otras enfermedades retrovirales como el rotavirus y la influenza. Existe una plataforma, un “llamario” en INTA Castelar que facilita ahora el trabajo en este proyecto.
  • Un equipo de 17 científicos, casi todas mujeres, se aboca a desarrollar una herramienta complementaria para frenar la pandemia que ha matado a cientos de miles de personas en el mundo, en Antena 2, 98.1, hablamos con la doctora Marina Bok.

Las llamas lo hacen de nuevo

En Castelar, a 40km al oeste de Buenos Aires, un corral alberga a las cinco llamas jóvenes que sirven al experimento. Allí las mantienen entre algodones porque el estrés impacta en el sistema inmunológico, igual que en humanos.

Queremos generar una molécula, que es un anticuerpo, un biofármaco, capaz de neutralizar la infección por coronavirus ya sea en un estadio temprano o tardío”, nos cuenta la doctora Marina Bok, viróloga y miembro del equipo que trabaja en la investigación con camélidos desde hace 10 años. Trabaja en el laboratorio de Desarrollo de Nanoanticuerpos de Aplicación Biotecnológica, un centro que depende del Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA).

¿Por qué vieron la llama como el instrumento para encontrar algo paliativo para combatir Covid 19?

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“Las llamas con las que trabajamos tienen una particularidad en su sistema inmune, los anticuerpos que producen son similares a los nuestros pero más chiquitos y por eso son aptos para producir en el laboratorio de manera biotecnológica nanoanticuerpos. Y su función seria bloquear la infección que causa el Covid 19” “Las llamas con las que trabajamos tienen una particularidad en su sistema inmune, los anticuerpos que producen son similares a los nuestros pero más chiquitos y por eso son aptos para producir en el laboratorio de manera biotecnológica nanoanticuerpos. Y su función seria bloquear la infección que causa el Covid 19”

¿Cómo funcionan estos anticuerpos?

El virus tiene distintas proteínas, se llaman espículas y son las que entran a las células del pulmón o vías aéreas superiores. La función del nanoanticuerpo es unirse a esas proteínas que sobresalen del virus, evitando que el virus se una a la célula. En otras palabras, bloquean la interacción.

Lo que se plantea con este tratamiento es complementario a la vacuna, es prevención a las personas que vayan a estar expuestas al virus o en una etapa inicial de infección, hacer nebulizaciones de manera de bloquear la interacción con la célula huésped y evitar o limitar la infección. Y si el virus ya invadió el torrente sanguíneo, sería un fármaco inyectable y bloquearía la propagación del virus a otros órganos.

Para producir los nanoanticuerpos se inmuniza una llama y, cuando alcanza su máxima defensa contra el agente infeccioso, se le extrae sangre, se seleccionan los linfocitos circulantes y de allí el ARN –ácido ribonucleico– mensajero, que contiene los anticuerpos que elabora el camélido. Con el material se arma una biblioteca de genes que se emplea para seleccionar los anticuerpos que están dirigidos contra la proteína o antígeno de interés.

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Importante distinguir que esto no se hace con cualquier llama, como las que tenemos en la provincia, sino con llamas que son tratadas, inoculadas con las proteínas del Covid y luego todo el proceso que explicó la doctora Bok.

"No es una vacuna sino un tratamiento pasivo, para usar antes de la exposición al virus o en la persona que ya está infectada, en varias tomas consecutivas”. No es una vacuna sino un tratamiento pasivo, para usar antes de la exposición al virus o en la persona que ya está infectada, en varias tomas consecutivas”.

Todo esto se desarrolla mientras las llamas argentinas siguen pastando por el campo sin saber que podrían convertirse en un salvavidas para la humanidad.

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