En comunicación con El Colectivo dijo que "esta idea viene a resolver dos problemas, la del barbijo, por el tamaño que tiene el virus tan pequeño, y no manosearlo, ni que se transmita y que también hay mucha gente que le molesta usarlo y terminan respirando aire por los costados, y respiran otro tipo de partículas y patógenos".
"El costo esta siendo muy accesible, y como se puede utilizar por mucho tiempo termina siendo mucho mas accesible también".
Pawelko comentó “El aparato utiliza agua, una solución química inocua y aire forzado a fin de desactivar virus y patógenos presentes en el aire. El método desarrollado presenta varias ventajas distintivas entre las que se destacan un alto grado de filtrado de partículas, facilidad para respirar, reutilización, bajo costo de mantenimiento, evita el tratamiento de residuos biológicos, es apto para actividades físicas intensas, puede ser enteramente construido en el país y, finalmente, es particularmente útil para un uso prolongado y para personas mayores o que cursen o se encuentren en recuperación de neumonías y otras afecciones” .
Y agregó: “El diseño de este Respirador Hidráulico constituye principalmente una solución universal y alternativa motivada en los problemas técnicos y operativos que se vienen reportando en las actividades profesionales que se encuentran manejando la pandemia COVID-19”.
Respirador Barbijo Hidráulico Multipropósito
El ingeniero Pawelko comentó que el invento se conforma de tres etapas: La primera es un pequeño y eficiente suministrador de aire bajo demanda que funciona con baterías y que podría ser recargado, por ejemplo, mediante un cargador USB.
La segunda etapa, la más importante, es un pequeño filtro conformado por un recipiente que contiene agua con algunas gotas de algún compuesto químico farmacéutico cuya función es la desactivación biológica del virus, y es en esta parte del dispositivo por dónde debe circular el aire proveniente del suministrador. Las pequeñas burbujas de aire mezclan en forma turbulenta el líquido y de esta manera atrapan al posible virus que ingrese en el recipiente, y lo tratan químicamente con el objeto de su desactivación biológica. A la salida del recipiente, se encuentra una trampa que garantiza un tiempo suficiente de residencia del virus en la solución para lograr su desactivación.
“En las pruebas he utilizado un compuesto mineral de fácil adquisición comercial llamado clinoptilolita (un polisilicato del grupo de las zeolitas) que es ampliamente utilizado para potabilizar agua. Este material posee una serie de poros muy pequeños por dónde puede circular el oxígeno y el nitrógeno que componen mayoritariamente el aire que respiramos, al mismo que limita el paso de impurezas. Otro elemento que tiene esta etapa es una pequeña bolsa que permite el almacenamiento del aire limpio excedente mientras estamos exhalando. De esta forma, el sistema puede responder ante la realización de una actividad física intensa”, afirmó el ingeniero.
La tercera y última etapa se compone de un tubo y una válvula unidireccional que suministran aire limpio directamente a un barbijo, un tapabocas, una protección hermética, una máscara de riesgo biológico de media cara o de cara completa, o bien un casco hermético, mientras que la válvula sólo evita el ingreso del aire sucio expirado.
“El aparato aquí descrito resuelve el sentido de circulación de aire hacia la inspiración, por lo que un segundo sistema idéntico debería trabajar en paralelo si se desea filtrar por el mismo método la exhalación. El sistema completo que compone el “Barbijo Respirador Hidráulico” podría ser reducido opcionalmente a un único dispositivo compacto tras un proceso de diseño industrial mejorado en un futuro”, concluyó el especialista.
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