El contexto importa para entender lo que las imágenes muestran. El último plan quinquenal de China (2026-2030) tiene la aceleración del desarrollo de robots humanoides como objetivo explícito. Las cifras son elocuentes: China tiene más de 140 fabricantes de robots humanoides y más de 330 modelos en catálogo en 2025. Tres empresas chinas —AGIBOT, Unitree Robotics y UBTech Robotics— fueron clasificadas por la consultora Omdia como los únicos proveedores de primera categoría en el mercado global según volumen de envíos, habiendo superado las 1.000 unidades de robots humanoides de propósito general entregadas el año pasado, dos de ellas por encima de 5.000 unidades.
100 robots en Hong Kong: la galería que muestra el estado real de la robótica humanoide china en 2026
En abril de 2026, el InnoEX de Hong Kong reunió más de 100 robots —humanoides, cuadrúpedos, industriales y especializados— en el espacio del Hong Kong Convention and Exhibition Center. New Atlas pasó tres días en el evento y publica una galería fotográfica y de vídeo con los momentos más reveladores, extraños y sorprendentemente humanos de ese tiempo entre máquinas.
Lo que la galería revela sobre la madurez del sector
New Atlas señala en su reportaje que la mejora más visible en los últimos seis meses no está en el movimiento de las piernas —que sigue siendo la parte más difícil de hacer natural— sino en la destreza de las manos. Varios modelos mostraron movimientos de pinza y manipulación de objetos a velocidades y precisión que hace dos años eran impensables fuera de laboratorios especializados.
Dos modelos destacados. El X2 Ultra de AGIBOT demostró capacidad conversacional en mandarín e inglés —cantó canciones, respondió preguntas sobre sus hobbies, describió visualmente a las personas frente a él— con una fluidez que el New York Times, que también estuvo en la feria en su edición de abril, describió como «sorprendentemente natural». El Walker S2 de UBTech ya ha producido su unidad número 1.000 en la planta de Liuzhou, señal de que el robot no es solo un prototipo de feria.
Lo que no ha mejorado tanto, y lo que el reportaje de New Atlas captura con honestidad, es la autonomía energética. Cuando los robots están «cargados», la demostración es impresionante. Cuando la batería empieza a bajar, la velocidad y precisión decaen de forma visible. Un robot humanoide en uso continuo tiene actualmente entre 1 y 3 horas de autonomía bajo carga de trabajo, un límite que hace que el uso industrial real siga siendo complejo.
China está liderando, pero con matices
La dominancia china en el sector de humanoides en 2026 es real pero tiene límites. El liderazgo en volumen de producción y variedad de modelos es indiscutible. El liderazgo en los casos de uso más exigentes —manipulación precisa en entornos industriales no estructurados, navegación en espacios con personas en movimiento real— es más cuestionable.
BMW anunció esta semana que va a probar robots humanoides de Hexagon en una de sus plantas europeas, los primeros de ese tipo en la compañía. El hecho de que BMW use un fabricante no chino para sus pruebas industriales dice algo sobre la percepción del sector fuera de China: los modelos chinos lideran en precio y en volumen, pero los compradores industriales occidentales todavía prefieren plataformas con cadenas de suministro y soporte más localizados.
La galería de robots en Hong Kong documenta el estado del arte de un sector que ya paga a personas para que filmen sus tareas domésticas con el objetivo de entrenar los modelos de los robots. La distancia entre esos datos de entrenamiento y los robots que los usarán en entornos reales sigue siendo el reto más difícil de la robótica encarnada.
Fotos y videos: New Atlas

