La neumonía: ¿Por qué es tan peligrosa?
El malestar generalizado o el cansancio son algunas de las primeras señales.
Otros síntomas de la neumonía son la fiebre, la tos expectorante o seca, los escalofríos o la insuficiencia respiratoria. Si el cuerpo no puede compensar la falta de oxígeno mediante la respiración, los labios y las puntas de los dedos adquieren un tono azulado.
Los ataques de tos provocan dolores en la zona pectoral y, con frecuencia, irradian a la región ventral. En las personas mayores, los síntomas de la neumonía son tos e insuficiencia respiratoria.
Los síntomas en los niños son: hinchazón ventral, dolores de cabeza y extremidades, fiebre, aletas nasales expandidas al inhalar, hiperventilación, sed, falta de apetito, frecuencia cardíaca anormalmente elevada.

