8 remedios naturales para calmar las picaduras de abeja
Siempre y cuando no se presente una reacción alérgica exagerada, gracias a sus propiedades, estos remedios naturales pueden ayudarnos a aliviar las molestias ocasionadas por las picaduras de abeja
Las picaduras de abeja pueden desencadenar una inflamación local que, casi siempre, se acompaña con sensación de dolor, enrojecimiento y comezón.
No suelen ser graves, pero la reacción alérgica que produce puede prolongarse por varias horas, y llegar a ser bastante molesta.
Esta se produce por la inyección de un veneno conocido como apitoxina, un líquido incoloro compuesto en su mayoría por proteínas, que las abejas emplean para defenderse de sus depredadores.
Si bien los síntomas pueden desaparecer por sí solos sin necesidad de tratamientos, lo mejor es emplear algunos remedios que ayudan a acelerar su recuperación.

Por sus propiedades antiinflamatorias y calmantes, el aceite esencial de lavanda puede contribuir a calmar las molestias ocasionadas por las picaduras de abeja.
Su uso externo disminuye la irritación de la piel y, en gran medida, acaba con la picazón y el ardor.
El aceite esencial de caléndula ayuda a mejorar la circulación para acelerar la recuperación de las picaduras. Sus compuestos reducen la hinchazón de la piel y calman el dolor.

El bicarbonato de sodio ayuda a restablecer el pH natural de la piel y, gracias a su acción antiséptica, protege contra las infecciones en casos de picaduras.
Es uno de los mejores remedios naturales para calmar la hinchazón y el enrojecimiento ya que, aplicado de forma externa, mejora la circulación.
Aunque el ajo no tiene el olor más agradable, sí es uno de los mejores remedios para tratar los síntomas que producen las picaduras de abeja sobre la piel.
Es un antibiótico natural que protege contra las infecciones y, además, baja notoriamente la inflamación.

Por sus propiedades alcalinas y su efecto antiinflamatorio, el zumo de limón puede neutralizar el efecto del veneno cuando la picadura es reciente.
Nota: Evita exponerte al sol tras emplear este tratamiento, ya que se pueden producir manchas en la piel.
La cebolla es rica en compuestos sulfurosos y minerales esenciales que, sobre la piel, restablecen el pH y disminuyen la hinchazón y el picor.
Estas propiedades aceleran el alivio de las picaduras y previenen complicaciones como las infecciones o las alergias crónicas.

En las hojas de perejil se concentran sustancias vegetales que ayudan a frenar las reacciones alérgicas cuando las abejas consiguen inyectar su veneno en la piel.
Tiene un ligero efecto refrescante que controla la comezón y disminuye la hinchazón.
La papa cruda se utiliza de forma externa para reducir muchas molestias de la piel. Sus compuestos reducen la irritación y calman la incómoda sensación de quemazón y dolor.
Algunas personas manifiestan reacciones alérgicas severas por las picaduras de estos insectos. En caso de palpitaciones, malestar general y sensación de ahogo, consulta al médico.
Fuente: mejorconsalud.

