Cada cuadra del sector cuenta con una caja o medidor general del cual se abastecen entre 20 y 25 familias.
Las liquidaciones habituales en los meses de julio y agosto, superaron los 2,4 millones de pesos. A eso se sumó una notificación reciente de la empresa en la que se les exige abonar un saldo de más de 1,2 millones de pesos por presunto "consumo no registrado", otorgándoles un plazo de cinco días hábiles antes de aplicar intereses o proceder al corte de suministro.
Preocupación por los montos e indefinición en los reclamos
Cristina Fuentes y otros residentes detallaron las dificultades que enfrentan las familias para cubrir estos montos, así como las barreras administrativas para encontrar una solución:
- Monto por familia: La combinación de la boleta mensual con el cargo por consumo no registrado elevaría el pago de cada hogar a sumas de entre 180.000 y 190.000 pesos, un valor prohibitivo para jubilados, trabajadores informales y personas con discapacidad que habitan la zona.
- Fallas en el servicio y quema de electrodomésticos: Vecinos manifestaron que en los meses de invierno padecieron interrupciones de varios días por desperfectos en el transformador general. Las variaciones de tensión ocasionaron la rotura de heladeras y televisores sin que la empresa reconozca el resarcimiento.
- Falta de mantenimiento y alumbrado: Aseguran que el mantenimiento de la caja comunitaria y la colocación de focos en la vía pública corre por cuenta del bolsillo de las familias, a pesar de que el ítem de alumbrado público figura cobrado en las facturas.
- Respuesta institucional: Tras acudir a las oficinas de EJESA y a la Defensa del Consumidor, advirtieron que la tramitación de los reclamos demora más de un mes, lapso en el que los intereses diarios podrían sumar incrementos significativos.
"Aceptamos pagar el consumo porque sabemos que estamos en un asentamiento, pero abonamos al día. Este cobro extra es un abuso y tenemos el temor constante de que nos retiren la caja comunitaria si nos quejamos", expresó una de las vecinas.
El pedido de urbanización y medidores individuales
Los pobladores, instalados en el predio desde hace más de 13 años, remarcaron su voluntad de abonar de forma justa por el suministro mediante la instalación de un medidor por vivienda.
Sin embargo, señalaron que las gestiones para la colocación de medidores individuales permanecen frenadas a la espera de la regularización dominial de los terrenos por parte de la Dirección de Inmuebles de la Provincia. Ante la falta de respuestas definitivas, exigieron la intervención de las autoridades para mediar con la empresa y acelerar el proceso de trazado urbano en el barrio.