Nacionales | vacunas | ALBERTO FERNÁNDEZ | contagios

El desprecio a la inteligencia de cada uno de nosotros

El montaje realizado alrededor de la llegada de un avión con vacunas es una burla a la inteligencia; una escena populista. El Gobierno debe informar la verdad y buscar consensos.

  • Faltaba el discurso de Víctor Hugo Morales de tono épico, los barbijos con el texto “operación China 2021” cubriendo el rostro del comandante gremialista Pablo Biro y de todos los tripulantes y el llanto de una de las azafatas del avión que traía 1.000.000 de vacunas Sinopharm.

Ayer se agregó la presencia física, sin ningún sentido del presidente de la Nación, Alberto Fernández, acompañados por el jefe de Gabinete Santiago Cafiero, la ministra de Salud Carla Vizzotti. Se sumaron Sergio Vitobello, la negociadora de vacunas Nicolini, que arribaron en el helicóptero presidencial y se pasearon junto al avión, y quienes departieron algunas palabras delante de una claque ocasional. Todos posaron para las fotos y alguna filmación prevista para un futuro corto propagandístico televisivo y se retiraron rápidamente como llegaron.

Ante la falta de vacunas en cantidad suficiente, que se prometieron a fines del año pasado, con relato triunfalista no cumplido y en la víspera de anuncio de una nueva cuarentena más restrictiva, se puso en escena una innecesaria actuación de corte populista. Un desprecio a la inteligencia y sentido común de cada uno de nosotros. Sentimos, sufrimos y conocemos la dureza de la pandemia.

No es necesario humillarnos con actitudes inútiles y excesivas. Debemos seguir siendo responsables, cuidadosos y solidarios y esperar con paciencia y obligada resignación que lleguen las vacunas necesarias y prometidas.

El gobierno debe respetarnos informando la verdad. Sobre el estado de situación, la fecha de arribo de las vacunas demoradas, disponer las mejores y consensuadas medidas para afrontar el recrudecimiento de contagios de las peligrosas nuevas variantes. Además, acompañar el sufrimiento económico de quienes van a recibir el impacto negativo de las mayores prohibiciones.

No se puede recurrir al “pan y circo” despreciativo de nuestra inteligencia, como ocurrió con el montaje de anoche. Sí la responsabilidad conductora y el acercamiento espiritual y comprensivo ante un nuevo periodo negativo frente al duro rebrote pandémico.

FUENTE: MDZ

Dejá tu comentario