Exactamente 253 trabajadores formoseños habían quedado desamparados tras la huida de la gerencia de Crucero (nombre de la versión de transporte urbano) que alegando imposibilidad de sostener la prestación sin subsidios optó por retirarse sin ofrecer una alternativa de resarcimiento para los choferes o alternativa de viaje para los usuarios.
“A partir de la quita del subsidio, abandonó la ciudad dejando 88 colectivos, 2 combis y 253 empleados. Crucero se negaba a trabajar la provincia debido a su agenda y compromisos económicos no pudo ayudarnos”, explicó en Radio 2 el director de Transporte Fabián Olivera a modo de introducción, para luego profundizar sobre los problemas burocráticos y salariales que se fueron acumulando con el paso del tiempo.
…Para irse tenían que pagar los sueldos, se juntaron casi tres meses con un convenio colectivo que hacía difícil la situación para nosotros. En la última paritaria UTA había logrado establecerlo por encima del $1.000.000…
…Buscábamos otra empresa mientras nos quedamos sin servicio y Crucero había sido tomada por sus propios trabajadores, la gerencia directamente abandonó la ciudad en un acto casi extorsivo, pretendían que nos hiciéramos cargo de sus deudas…
Casi sin margen de negociación, la municipalidad optó por hacerse cargo del servicio entendiendo que no podía permitirse más tiempo desprovisto de un transporte esencial. Para ello debieron comprar 44 unidades entre vehículos nuevos y usados, abasteciendo 10 líneas con una parte del personal que había quedado sin trabajo.
Financieramente resultaba imposible absorber toda la nómina de empleados, por lo que en una primera etapa fueron incorporados 100, debido al convenio que exige contar con tres trabajadores por colectivo. Muchos aceptaron a costa de ver reducido su salario a $560.000 mensuales, una cantidad que Hacienda municipal puede costear.
El resto del personal de Crucero ha aceptado indemnizaciones o iniciado acciones judiciales contra la empresa privada oriunda de Misiones. En el mediano plazo podrían sumarse al servicio municipal, ya que la intención del intendente Jofré es ampliar el parque automotor hasta los 70 móviles dándole prioridad a los experimentados conductores.
Por una semana el servicio se ofrecerá sin costo, entendiendo que todavía hay muchas cuestiones organizativas y tarifarias que dirimir. Los recorridos han sido acortados para abaratar costos respecto del combustible, dejando la Plaza San Martín como un nodo de convergencia, hecho que ha molestado a los usuarios quienes deberán trasladarse a pie mayores distancias hasta llegar a las nuevas paradas.
Al no tener subsidio para el gasoil estamos pagando como un consumidor común, a medida que vaya aumentando deberemos actualizar la tarifa. Todavía no tenemos hecha la ecuación, estamos viendo los modelos de otros municipios, para que los boletos vayan acorde a la realidad de los costos Al no tener subsidio para el gasoil estamos pagando como un consumidor común, a medida que vaya aumentando deberemos actualizar la tarifa. Todavía no tenemos hecha la ecuación, estamos viendo los modelos de otros municipios, para que los boletos vayan acorde a la realidad de los costos
La incursión del municipio en un ámbito de gestión desconocido ha preocupado a los ciudadanos, quienes temen se les imponga una tarifa difícil de costear una vez definido el cuadro tarifario. Concejales opositores han elevado pedidos de informe para saber el mecanismo de compra de las unidades, especialmente el origen de los fondos públicos afectados. Mientras tanto para el oficialismo es motivo de orgullo el haber destrabado un conflicto de tamaña envergadura, también pone en discusión la posibilidad o no de un municipio para sostener un servicio esencial de manera autóctona, tema recurrente en Jujuy donde ya se registraron más de una docena de cortes en lo que va del año.