La institución, que atiende a estudiantes del poblado y de parajes rurales aledaños de la Puna jujeña, requiere la construcción de dos aulas adicionales y la conexión efectiva del servicio de internet.
En el marco de su visita a la capital provincial para participar de la Feria del Libro, la directora del establecimiento, Marcela Alvarado, brindó un balance sobre el estado actual del inmueble y los proyectos de ampliación en carpeta.
Tres aulas para cinco cursos: la adaptación de los espacios
La entrega del nuevo edificio en 2025 representó un salto cualitativo trascendental para la comunidad educativa, que durante más de una década dictó clases en salones precarios acondicionados alrededor de la iglesia del pueblo. La nueva estructura cuenta con calefacción y agua caliente, condiciones indispensables para afrontar las bajas temperaturas de la región.
Sin embargo, el diseño inicial entregó tres aulas, mientras que el colegio dicta de primero a quinto año en un único turno mañana. "Al tener tres aulas para los cinco cursos, nos vimos en la necesidad de adecuar el Salón de Usos Múltiples (SUM) y la biblioteca para utilizarlos como salones de clases provisorios", explicó Alvarado.
Ante la pronta finalización del plazo de garantía de la construcción original, la dirección escolar ya inició las gestiones administrativas ante las autoridades educativas para proyectar la edificación de dos aulas más que completen el esquema pedagógico.
Conectividad y la meta de un albergue estudiantil
Otro de los puntos críticos señalados por la conducción escolar es la falta de servicio de internet, un insumo esencial para la gestión administrativa e instruccional en zonas alejadas de los centros urbanos.
El establecimiento cuenta con el piso tecnológico instalado y netbooks para el alumnado, pero restan las conexiones finales para habilitar el suministro de internet. Ante esta situación, la comisión de padres de la cooperadora escolar realiza esfuerzos para contratar conectividad de forma independiente.
La escuela cuenta actualmente con 47 alumnos y ha registrado un incremento de estudiantes provenientes de parajes y cerros donde no existen escuelas secundarias cercanas.
Dado que la localidad carece de oferta habitacional amplia para alquileres, la institución comienza a evaluar la necesidad de gestionar a futuro la construcción de un albergue estudiantil que contenga a los jóvenes de comunidades distantes.