Mientras tanto, el servicio no se condice con el precio, las unidades que recorren la ciudad son viejas, no se respetan los horarios ni frecuencias, hay paros constantes aunque se consigan recomposiciones salariales y mejoras laborales, y cada referente jujeño deslinda responsabilidades culpando de todos los males al Presidente Milei y la quita de subsidios nacionales.
El titular de la Cámara de Transporte de Jujuy, Guillermo Ruiz, fue entrevistado en Radio 2, donde se le señaló que incluso cuando se recibían subsidios, cuando todo estaba bien, no se mejoró el servicio, algo que los usuarios reclaman.
Embed - Actualidad del transporte en Jujuy: subsidios, aumento del boleto y funcionamiento
“Sí se mejoró; hay reclamos por calles, en algunos sectores no se puede circular. En La Matanza, en Tucumán, Salta… sería ideal que todos los barrios tengan servicio, pero a veces son intransitables, no son redituables”.
“Se vio en varias oportunidades a los transportistas de los servicios urbanos presentando 30 unidades nuevas, haciendo el bautismo algo que no se ve desde 2018 para abajo. Algún que otro por ahí, salteado, aislado y usado, porque no se puede hacer frente a los costos”.
“(Las unidades) están en la calle y algunas están paradas”.
Ruiz repitió una amenaza al usuario que paga la tarifa plena: el boleto tendría que costar un dólar, hoy, $ 1.300. y comparando nuevamente Jujuy con Buenos Aires, dijo que allá “(se) pide sin subsidio $ 1.500 para poder mantener las unidades como las mantienen allá”.
“El aumento del boleto impacta de la forma para ayudar a sostener el sistema, es la única forma que se pueda sostener, con aumento de tarifas, puesto que directamente de Nación se eliminaron todos los subsidios, la provincia quedó sin nada. La única forma es tener una tarifa acorde”. Por si no había quedado claro quién mantendrá el sistema, el BEGU y otros boletos gratuitos.