- El Ministerio de Desarrollo Humano asegura que Jujuy tiene una política alimentaria "de las más integrales del país".
- La realidad de los comedores y merenderos lo desmienten. Aseguran que aumentó la gente que asiste a requerir alimentos y que no les alcanza para responder a la demanda.
- El desamparo está a la vista, los lugares de contención hoy se encuentran desbordados.
Ayuda social: la ministra dice que está garantizada pero la realidad la contradice
En el último reporte del COE, la ministra de Desarrollo Humano, Natalia Sarapura, aseveró que Jujuy tiene una política alimentaria "de las más integrales del país". Sin embargo los sectores más vulnerables la desmienten al señalar que por la agudización de la crisis aumentó la demanda en comedores y merenderos y estos no dan abasto.
En medio de la pandemia y las medidas de aislamiento implementadas por el gobierno, crece el reclamo de los comedores y sectores más vulnerables por la falta de ayuda y el incremento del número de personas que requieren asistencia. Algunos referentes de estos espacios de contención hablan de una situación crítica y desabastecimiento total.
En el último reporte del COE y tras un largo silencio en los medios, la titular de la cartera de Desarrollo Humano, Natalia Sarapura, salió a negar esta realidad asegurando que el estado está presente, atendiendo las demandas.
"El personal de Desarrollo Humano está trabajando, garantizando los dispositivos esenciales”, expresó y sostuvo además que la cartera, en virtud de la agudización de la crisis, ha tenido que profundizar la política alimentaria.
Aseguró que, "Jujuy tiene una política alimentaria, de las más integrales del país", aunque desde los comedores que dependen del área le reclaman que la ayuda es insuficiente.
Sarapura mencionó dos líneas de acción a través de las cuales se brinda asistencia: por un lado la entrega de módulos alimentarios del Programa Comer En Casa y por otro lado las Tarjetas PLASONUP. Respecto a los módulos indicó que el ministerio ya realizó la entrega de 55.000 cajas a través de un sistema puerta a puerta desde la declaración de la cuarentena, asimismo aseveró que hay un total de 24.217 beneficiarios de la Tarjeta PLASONUP para los cuales se destinó una suma de 13.319.350 pesos.
En líneas generales el Ministerio de Desarrollo Humano aseveró que son más de 80.000 las familias cubiertas con la política alimentaria en toda la provincia.
No obstante lo dicho, los testimonios de la gente lo contradicen.
El caso más extremo es el del merendero ubicado en el asentamiento Guayacán de Chijra, que tras el temporal del pasado 1 de abril tuvo que reconvertirse y comenzar a funcionar también como comedor. Luego de que el río se llevará sus utensilios, reclaman que no tienen donde cocinar y por ahora están trabajando con elementos prestados.
"Nos hicimos prestar ollas, cucharas, cubiertos, a veces damos de comer en bandejas de plástico. Todo se nos llevó el río. Queremos la colaboración del gobierno y que nos donen los utensilios que no tenemos", expresó una de las vecinas.
"Ahora estamos pasando una situación muy fea. Hay que vivirlo para conocer como es. Esa madrugada eran las 5 y corríamos para arriba para abajo con los vecinos que nos ayudamos para poder sobrevivir todos porque pudimos sacar la gente", relató.
Muchas familias de la zona tuvieron que ser evacuadas, ya que las casas construidas de manera precaria quedaron totalmente inhabitables. Pese a que ya pasaron más de dos semanas, fueron asistidos solo en lo inmediato y ahora continúan a su suerte.
"Se están olvidando de nosotros", expresó la vecina afectada.
Días atrás también se conoció el caso del Comedor de Palpalá Tacita de Plata, que necesita más cupos para aplacar el hambre. “Vienen 86 personas entre abuelos y niños, diez más del cupo máximo. Tenemos lista de espera y da pena decirles que no hay más lugar cuando vienen a querer retirar comida. Pero eso es lo que nos da el gobierno, que si bien aumentó la partida sigue siendo insuficiente ante todos los aumentos”, explicó Marta Sánchez, una de las referentes.
Desde los comedores de la CCC, una de las responsables, Roxana Martínez, expresó, "Nuestro comedor tenía 170 personas, entre ellos niños, personas con discapacidad, abuelos y personas en situación de calle. Por esta pandemia del coronavirus se aumentaron y tenemos más de 200 personas".
Las medidas de aislamiento derivaron en que muchas familias se queden sin su única fuente de ingresos y esto a su vez generó que al quedar en una situación de vulnerabilidad se vuelquen a los comedores. El desamparo está a la vista, hoy estos lugares de contención se encuentran desbordados.

