En esta oportunidad, vecinos de la ciudad de Monterrico manifestaron su hartazgo ante una situación que califican de "insostenible", especialmente para los sectores más vulnerables y adultos mayores.
Un residente y jubilado de la localidad puso de relieve el dilema diario al que se enfrentan las familias: elegir entre abonar los servicios o cubrir necesidades básicas como la compra de medicamentos y alimentos.
Tarifas asfixiantes y peso impositivo
Uno de los ejes principales del reclamo apunta al costo final de las boletas emitidas por la empresa prestataria (EJESA), donde el peso de los impuestos provinciales incrementa notablemente el monto a pagar.
"Hay gente que es adulta mayor, que tiene un sueldo de miseria prácticamente, y a veces le viene la boleta de luz exorbitante. ¿Qué haces? ¿Pagas la luz, no compras los remedios, qué haces, qué comes?", expresó el vecino, advirtiendo que muchos jubilados deben recurrir a la asistencia de sus hijos para evitar el corte del suministro.
Ante este escenario, los sectores afectados reclamaron una intervención activa por parte de la Legislatura provincial y los Concejos Deliberantes para revisar el esquema tarifario y los tributos locales que recargan la tarifa eléctrica.
Cortes constantes y deficiencias en la infraestructura
A la problemática económica se suma la precariedad del servicio en la región. Los habiantes denunciaron que los cortes de suministro son recurrentes, sin que medie una explicación oficial ni alertas previas, agravándose durante los periodos estivales o ante inclemencias climáticas leves.
Para los usuarios, estas fallas constantes evidencian una falta de inversiones en infraestructura por parte de la empresa. Asimismo, cuestionaron la imposibilidad de realizar reclamos presenciales ágiles u obtener respuestas satisfactorias a través de la línea telefónica gratuita: "Si quisieras hacer un reclamo, rebotas con una computadora; te mandan a un 0800 y tenés que estar horas esperando", expresó.