Si nos referimos al aspecto institucional (a través de cualquiera de sus áreas: salud, educación, gobierno, la que se prefiera) podríamos detenernos en la cantidad de incidentes viales que se produjeron este año, o la de víctimas fatales.
En ese sentido encontramos otra contradicción del gobierno, o al menos entre dos de sus áreas más importantes: el Servicio de Asistencia Médica de Emergencia (SAME) y el Ministerio de Seguridad.
De acuerdo a lo que informa un medio digital jujeño, desde el organismo de Emergencia se informó que en 2023 aumentó la mortalidad de jóvenes en incidentes viales. En medio de esa información se destacan datos que son desde hace años muy conocidos: que las motocicletas son las principales protagonistas de estos acontecimientos, que los conductores viajan sin casco, que esos vehículos transportan más personas de las permitidas…cuestiones que aun hoy los controles de tránsito ni las multas logran erradicar.
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Un hombre fue aplastado por un colectivo en una gomería. (Imagen ilustrativa)
En la vereda opuesta, otro medio digital local publicó datos emanados desde el Ministerio de Seguridad, que afirman que en nuestra provincia descendió la tasa de mortalidad en incidentes de tránsito. Lo único que se expresa sobre motocicletas en esta información publicada es que, de acuerdo al observatorio vial local, del 18 al 24 de diciembre hubo 765 hechos de tránsito, de los cuales 28 fueron “protagonizados por motocicletas”.
Tal vez se trate de hilar más fino en la información; quizá sea una cuestión de diferenciar los datos por edad, pero a primera vista, lo que prima es una falta de coordinación y contradicción en la información que emana desde instituciones gubernamentales que tratan cuestiones como los siniestros viales ocurridos en nuestra provincia.