¿Primera falla en la custodia de Sala?
Pese a todos los recursos, humanos y tecnológicos, destinados a la vigilancia de la dirigente en su nuevo lugar de detención, muchos de los que ingresaron afirmando ser sus familiares no contaban con la autorización correspondiente.
Cámaras de vigilancia, gran cantidad de personal de gendarmería, personal de caballería y de infantería de la policía de la provincia y hasta personal de seguridad vial destinada a la vigilancia en la zona, un costo millonario para las arcas estatales y, sin embargo, ya en el primer día se vio vulnerado el protocolo de seguridad estipulado.
Numerosas personas del entorno de la dirigente social pudieron ingresar al domicilio en el dique La Ciénaga para recibirla y acompañarla durante sus primeros momentos en el nuevo lugar de detención. Más allá de familiares directos como su esposo e hijos, hubo otros que pudieron ingresar sin ninguna autorización o control previo por parte de la justicia.
Según informó a Radio 2 el juez Pullen Llermanos, tras conocerse esta irregularidad, se están llevando adelante medidas correctivas. Se libró oficio a Gendarmería a los fines de que cumpla con la restricción de visitas dispuesta en la resolución que ordenó el cambio de lugar de detención.
"Sólo deben ingresar familiares autorizados por el juzgado. Hasta el día de la fecha no se presentó ninguna documentación que avale un vinculo familiar de ninguna persona", afirmó.
El magistrado restó importancia al hecho al sostener: "Era el primer día, todo estaba medio confuso. Recién se estaba haciendo cargo de la custodia gendarmería. Ese día fue mucho más flexible el asunto".
Cada día de visitas pueden ingresar un máximo de 20 personas y sólo 4 a la vez.

