El secretario de Seguridad, Carlos Gil Urquiola, explicó que esta incorporación forma parte de un esquema más amplio que ya alcanzó a casi todas las unidades regionales y que también prevé dotar de recursos a áreas específicas como narcotráfico e investigación. “Esto responde a la necesidad operativa y a los planes de prevención que se diagraman en cada región”, señaló.
Por otra parte, el funcionario fue consultado sobre la creciente preocupación por la venta y consumo de drogas en sectores como Alto Comedero y distintos barrios de Palpalá. En ese sentido, remarcó que el abordaje se divide entre prevención, a cargo de la Policía, e investigación, que depende del Ministerio Público de la Acusación.
Uno de los puntos centrales tiene que ver con las denuncias vecinales. Gil Urquiola indicó que se continúa promoviendo el uso de buzones anónimos, un mecanismo que permite a los ciudadanos aportar información sin exponerse. “Las denuncias se realizan por escrito y pasan directamente al Ministerio Público, que luego determina si corresponde iniciar una investigación”, explicó.
El funcionario aclaró que la Policía no interviene en la apertura de esos buzones ni en la evaluación inicial de las presentaciones, ya que se trata de una instancia judicial. “Son abiertos periódicamente por el MPA, que decide si se abre un legajo investigativo y qué medidas se adoptan”, agregó.
Finalmente, aseguró que existe coordinación permanente con las unidades regionales para reforzar la presencia policial en barrios señalados por los vecinos, en el marco de un plan integral que busca dar respuesta tanto a la inseguridad como al avance del narcomenudeo en la provincia.
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Foto: Secretario de seguridad, Carlos Gil Urquiola.