Tras las imputaciones realizadas la semana pasada, los representantes legales pudieron constituirse formalmente como querellantes y acceder por primera vez al legajo completo de la causa, revisando todas las pruebas reunidas hasta el momento.
A partir de ese acceso, la querella detectó una serie de irregularidades de extrema gravedad, centradas en el libro de guardia de la Seccional Nº 61 del barrio El Chingo, donde se constata que el carcelero responsable de la seguridad de los detenidos se retiró del cuartel a las 10:35, apenas cinco minutos antes de que se produjera el incendio que terminó con la vida de Ariel Vilte, utilizando su vehículo particular para supuestas “compras”.
De acuerdo a lo informado por el letrado, según el registro no se detalla qué tipo de compras se realizaron, para quiénes ni con qué finalidad, y tampoco hay constancia de que otro efectivo haya sido relevado en sus funciones durante su ausencia.
Otra situación que genera alarma es la causa de la detención. El expediente indica que Ariel Vilte habría sido detenido por “disturbios en la vía pública”, lo que desde la querella es cuestionado, ya que no se trata de un delito penal, ni de hechos violentos contra personas o daños materiales. Además, no se especifica qué disturbios habría cometido, generando dudas sobre la validez y precisión de la detención.
Las irregularidades se extienden a la requisa realizada al ingresar a la comisaría. De acuerdo al expediente, digo Espada, entre los elementos secuestrados figuraban aros, que la familia asegura que Ariel nunca utilizó. Asimismo, se detectó una contradicción entre el informe ocular, que indica que el joven vestía un jogging, y el acta de requisa, donde se menciona la presencia de un cinto, un elemento incompatible con ese tipo de prenda.
La querella, sostiene que estas contradicciones, desprolijidades e irregularidades reflejan una grave inobservancia de protocolos y normas de procedimiento por parte del personal policial, y que estos fallos en el accionar de la Seccional 61 habrían sido determinantes en la trágica muerte de Ariel Vilte. “Poco a poco todo esto va saliendo a la luz”, señaló el abogado, reafirmando la necesidad de que se esclarezcan las responsabilidades en la causa.