"El año pasado la gente no fue al médico y ahora estamos sufriendo las consecuencias de eso. Los que tenían un problema cardíaco se le magnificó, o los que tenían algún tumor o la vesícula, una serie de cosas que se han ido postergando. Hoy esa demanda contenida está ocupando mucho las clínicas", dijo Manuel Quintar, referente de la Cámara Jujeña de Empresas de Salud.
Sin embargo Quintar advirtió que están a la expectativa de la segunda ola y hay temor por el poco recurso humano.
"No nos vamos a escapar de la segunda ola, va a llegar y va a llegar fuerte y los equipos de salud están preparados".
No obstante señaló que si llegara a colapsar el sistema, el problema no sería la infraestructura o cantidad de camas, sino el recurso humano.
"Hemos tenido bajas en todo el sector público y privado de personal médico, tanto con vidas y hasta con cuestiones psicológicas. Hay médicos que no quieren trabajar más, pero porque no pueden. Es una situación espantosa estar en primera línea".
"Si bien estamos preparados en infraestructura, nuestros queridos profesionales están muy agotados y hasta molestos cuando ven tanto relajamiento y falta de respeto a la enfermedad y a su profesión", finalizó Quintar.