Una vez más la proporción entre las tareas desempeñadas y los haberes percibidos quedó bajo la lupa crítica. Simultáneamente los indicadores salariales del RIPTE acaban de informar que la depresión salarial promedio de los trabajadores registrados frente a la inflación ha llegado al 12%.
Pero no es necesario ir hasta el Palacio del Congreso para encontrar este ejemplo distorsionado de prestación-contraprestación salarial. En la Casa de Piedra, se da una situación similar: aunque los diputados provinciales se niegan sistemáticamente a mostrar sus recibos de sueldo, es sabido por fuentes internas que el sueldo promedio de un diputado sin antigüedad era de $1.200.000 en febrero. Al estar atado a la variación salarial del resto de los trabajadores de la administración pública, ha tenido un incremento de 57,3% efectivo en el último trimestre (febrero 30% abril 10% y mayo 10%) se puede estimar cómodamente un salario en mano desde $1.887.000.
Al sumar el plus por antigüedad, el combustible, telefonía y otros beneficios, el monto final se dispara cómodamente por encima de los $2.000.000 sin tener en cuenta el siempre controversial fondo de bloque, que ronda un monto por diputado, cuando menos similar al salario que debería ser utilizado para gastos inherentes a la función pública.
Alguna vez el ex gobernador y diputado provincial, Oscar Agustín Perassi, explicó sobre este ítem que correspondía 1 por legislador y 1 para el bloque quedando en manos del presidente "cada uno lo dirigía a su leal saber y entender. Muchos habrán sido destinados al beneficio de la gente y otros no se...”, alimentando las suspicacias sobre su uso final.
Embed - Críticas a la clase política y los ingresos de un diputado en Jujuy
Aún perdiendo frente a la inflación en términos reales, los fondos depositados mensualmente en sus cajas de ahorro no guardan correlato respecto del rendimiento. Mientras que un trabajador municipal sin antigüedad cobra $200.000 cumpliendo religiosamente con su régimen horario, los diputados multiplican por 10 esa cantidad aunque durante el corriente año se reunieron para sesionar 1 vez cada 26 días hables; para ser justos, tomando días hábiles 1 vez cada 17.
Durante el período 2020-2024 sesionaron 70 veces, entre ordinarias, extraordinarias y especiales, equivalente a 14 veces por período. Electores y residentes de Jujuy, hagan sus consideraciones…
¿Los $2.000.000 son merecidos o exagerados?