De los 138 kilómetros que corresponden la traza jujeña, solo dos cortos pero cruciales tramos en refacción entre Pampa Blanca-Los Lapachos-Perico y el desvío a la ciudad de San Pedro de Jujuy, ambos vinculados con la RN 66 han protagonizado una longeva disputa entre el gobierno provincial y su par nacional. Por obvias razones la responsabilidad de la obra corresponde a la Dirección Nacional de Vialidad, pero he aquí como una disputa, originalmente por recursos económicos, se desvirtuó hacia un tironeo de responsabilidades con gran sesgo ideológico.
Días atrás Gerardo Morales, actualmente en campaña para ser presidente y/o convencional constituyente en Jujuy, mandó a colocar propaganda en un lugar estratégico que pide mínimamente señalética. Despilfarra nuevamente fondos públicos en su encrucijada anti K para beneficio de nadie más que el, mientras el improvisado desvío por Los Lapachos continúa siendo un dolor de cabeza y amortiguadores para todos los automovilistas.
Misma situación en la peligrosa rotonda entre San Juancito y El Cuarteadero, donde solo los habituales conocedores del cruce entre las mencionadas rutas pueden recorrerlo con somera tranquilidad. No han faltado siniestros viales, algunos con fatalidades incluidas en ambos sectores durante los últimos años.
No obstante, en una clara maniobra electoral de desprestigio con agregados de amnesia, Morales decide gastar esfuerzos colocando un cartel en el control policial en el límite con Salta y otro en la rotonda que vincula las rutas con la siguiente leyenda: Esta ruta está paralizada por el Gobierno Nacional que discrimina a Jujuy. Porque quieren la libertad de Milagro Sala.
En cuanto a los antecedentes de la obra que lleva siete años entre pausas y reanudaciones, es necesario remontarse hasta la última etapa de gestión fellnerista para comenzar a entender las responsabilidad y chicanas que vendrían después. Por ese entonces el gobernador justicialista reconocía serias dificultades para obtener financiamiento, por lo que a pesar de “la importancia y absoluta necesidad de esta obra”, el proyecto venía rezagado.
El binomio Macri-Morales echaría mano a esa incipiente idea como parte del ambicioso Plan Belgrano, constituyendo un “corredor productivo estratégico”, en la región NOA. El anuncio sobre una moderna autovía entre Salta y Jujuy llegó durante una de las primeras visitas del ex presidente a la región, en febrero de 2016, para la ilusión esencialmente de productores que trabajan en la zona de Valles, también turistas y lugareños de los Valles-Yungas.
Según el proyecto de licitación “Autopista Federal del Noroeste - Ruta Nacional 34”, presentado en 2016 la sección 2 que comprendía 24,5 Km entre el límite con Salta hasta la ciudad de San Pedro de Jujuy, la obra tendría un plazo de 24 meses y un presupuesto estimado de $1.325 millones (con un margen +/- del 20%) cotizado a julio de ese año. La obra contaría con financiación del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) junto a Fondos del Tesoro Nacional.
Recién a mediados de julio del año siguiente se llevo a cabo el acto de apertura de sobres para la Licitación Pública Internacional N° 63/17, trece firmas constructoras participaron, resultando ganador Jose Cartellone Construcciones Civiles S.A. con la propuesta económicamente más baja ($2.179.356.928).
Burocracia y retrasos varios mediante, el verdadero inicio de obra recién llegaría en 2018, aunque la publicidad oficial lo reciclaba como si fuera nuevo. “Estamos felices de comenzar esta inmensa obra en Jujuy, no sólo por lo que representa en nivel de seguridad vial, ya que es una ruta con numerosos accidentes, sino también porque contribuirá con el crecimiento de las economías entre el norte y centro del país", dijo el administrador general de Vialidad Nacional, Javier Iguacel por ese entonces.
Pero el último año de Cambiemos en el Ejecutivo nacional, estaría marcado por una profunda recesión económica seguida de devaluación del peso argentino, por ende los fondos que llegaban de Nación se cortaron dramáticamente. Muchos medios locales reflejaron la crisis de la obra pública en la Ruta Nacional 34 con el epíteto paralizada. Debido a las demoras en los pagos, la empresa adjudicataria decidió reducir al mínimo los trabajadores afectados.
En declaraciones recientes, la diputada nacional Carolina Moisés, respondió a ciertas acusaciones del gobernador jujeño efectuadas durante el último discurso de apertura de sesiones ordinarias donde adjudicó responsabilidades al actual gobierno nacional “…Quien inició el problema, que hoy genera la paralización de la ruta es Macri, cuando visitó la obra en 2017. Lo hizo sin un procedimiento de actualización de precios. Por lo tanto la empresa Cartellone terminó fundida”.
La caída de la constructora mendocina no estuvo relacionada únicamente con la falta de pagos, enfrentamientos entre los dueños y principales accionistas, incumplimientos contractuales en Bolivia, vinculación a la causa de los cuadernos de la corrupción, pero fundamentalmente el impacto de la pandemia en el rubro, llevaron al pedido ingreso en concurso de acreedores en julio de 2021 a modo de evitar la quiebra.
El cambio de signo político nacional significó innegablemente una merma en los recursos que llegaban a Jujuy, por ejemplo en Aportes del Tesoro Nacional, siendo nuestra provincia una de las más beneficiadas entre 2015-2019, sin embargo esto nada tiene que ver con lo ocurrido en la Ruta Nacional 34 aunque le pese a Morales. Ya en 2020 se reeditó la Licitación Pública Nacional, esta vez con un plazo de ejecución de 32 meses y un presupuesto cuatro veces mayor al original. La reanudación de los trámites no significó a la postre, una aceleración de la obra.
Un año atrás el Gustavo Rodas, jefe del distrito Jujuy de Vialidad Nacional reconoció a medios locales “En este momento estamos trabajando, no es el ritmo esperado todavía. Creemos que en los próximos meses va a mejorar, va a haber más inversiones… Creemos que en lo que resta del año se van a ver cambios. Estamos en una negociación y creeríamos que vamos a llegar a buen puerto y poder terminar esta obra tan ansiada por los jujeños”.
La última información divulgada llegó tras una reunión en la sede central de Vialidad Nacional, en la cual participó la diputada nacional Moisés junto a otros funcionarios regionales. La inversión informada volvió a ascender, esta vez a $16.900 millones. El jefe del 6° Distrito Jujuy, Alberto Busignani reconoció ante la prensa el valor del encuentro “permitió destrabar el inicio de la obra entre el empalme con la RN 66 y el acceso norte a la localidad de San Pedro. La intervención de la Justicia Federal fue fundamental para que pueda comenzar la liberación de parte de la traza y, de esta manera, inicien los trabajos de ejecución de esta obra”.