El episodio tuvo lugar días pasados y bajo las directivas del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación, las actuaciones complementarias quedaron bajo la órbita del personal de la Seccional Nº 28.
De acuerdo a lo informado, cerca de las 2:50 de la madrugada, lo que parecía una noche tranquila terminó en una escena de terror cuando un joven fue interceptado por dos sujetos que se movilizaban en un automóvil gris.
Según las fuentes consultadas, la gravedad del hecho radica en la amenaza de muerte explícita que sufrió la víctima. Tras una breve discusión verbal afuera de un local comercial, uno de los atacantes se negó a la pelea física y advirtió que directamente le "daría dos tiros".
Lejos de ser una amenaza vacía, el sujeto se dirigió a su vehículo y extrajo un arma de fuego de largo alcance: un rifle de caza equipado con mira telescópica.
El momento de mayor tensión se vivió cuando el agresor apuntó contra el joven, iniciando un forcejeo desesperado por la vida. Fue la intervención de los padres de la víctima lo que evitó el desenlace fatal; en medio de la gresca, lograron desarmar al violento y poner el arma a resguardo antes de que pudiera accionar el gatillo.
Tras el frustrado ataque, los delincuentes huyeron rápidamente hacia los caminos internos que conectan con la localidad de Güemes en la vecina provincia de Salta. Posteriormente, efectivos policiales procedieron al secuestro de una carabina marca Beretta calibre .22, la cual se encontraba con proyectiles en su cargador y lista para ser utilizada.
La Justicia provincial, caratuló el hecho como actuaciones sumarias de oficio, poniendo el foco en la peligrosidad del armamento incautado y la alevosía con la que actuaron los ocupantes del vehículo, quienes aún permanecen prófugos.