La familia de Romina Aramayo quedó sorprendida cuando en septiembre de 2020 la justicia ordenó la detención de Nicolás Villaroel, ex pareja de Romina y padre de su única hija. Hasta ese momento venían siguiendo la línea investigativa que apuntaba a que en el crimen estaban involucrados efectivos de la policía de Jujuy y una red de trata que funcionaba en Wolf Night, un cabaret de Alto Comedero.
Caso Romina Aramayo: Denuncian que el único detenido es un "perejil"
Pese a las numerosas pruebas que involucraban a efectivos de la policía en la muerte de la joven ledesmense, al día de hoy el único detenido en la causa es su ex pareja Nicolás Villaroel. Su hermana, Elba Villaroel, denunció que es un chivo expiatorio y sostuvo que no hay pruebas que lo vinculen.
Esto debido a que el propio padre de Romina, Juan Víctor Aramayo, había presentado pruebas que reforzaban esa hipótesis, en medio del incansable pedido de justicia para su hija, hasta que falleció en 2019.
Esto lo recordó Elba Villaroel, que en diálogo con Radio 2 denunció que su hermano es un chivo expiatorio.
"El 15 de septiembre de 2020 detienen a mi hermano, lo arrestan con una carátula horrible, que hasta el día de hoy no encuentran pruebas".
"Nosotros nunca salimos en los medios porque confiábamos en la justicia, no tenían pruebas, no tenían nada, le volvieron a secuestrar sus cosas y creo que un año pasó para que descubran que no había nada y aun así mi hermano sigue detenido. Le negaron el cese de detención", reclamó Elva.
"Muere don Aramayo que era el que encaminaba la investigación, iba de acá para allá, era el único que investigaba, muere él y lo detienen a mi hermano. Sabían que si lo detenían antes don Aramayo no lo iba a permitir porque él sabía perfectamente quienes estaban en la causa".
Elba denunció que en la muerte de Romina "hay hijos del poder involucrados, hay comisarios, políticos y la chica Jésica Pantoja (amiga de Romina) que don Aramayo decía que ella sabía todo y jamás quiso hablar".
"Lo toman de perejil a mi hermano porque mi hermano no tiene la plata que tienen los hijos del poder", manifestó.
Romina Aramayo fue vista por última vez el día 5 de abril del año 2014 y fue encontrada sin vida el 10 de abril en inmediaciones del dique Los Molinos con fuertes signos de violencia.
La joven era explotada sexualmente en un cabaret conocido como Wolf Night, de Alto Comedero, y se cree que su crimen se vincula a que tenía conocimiento de un negocio de trata de personas del que participaban miembros de la fuerza policial.
Por cuatro años la causa estuvo a cargo del fiscal Carlos Farfán, quien durante el transcurso recibió duras críticas por parte de la familia de la joven por irregularidades.
Farfán luego fue apartado de la investigación del femicidio de Romina Aramayo, por decisión del fiscal general Sergio Lello Sánchez, sospechado de haber ocultado pruebas y de no avanzar en la causa.
Posteriormente pasó a manos del fiscal Diego Cussel y luego éste por encontrarse comprometido con causas de envergadura que involucran a Milagro Sala, trasladó su tarea al fiscal Alejandro Bossatti quien avanzó en la caso, ordenando la detención del comisario Gabriel Osvaldo Zapana y luego de Diego "Chicago" Alemán, "patovica" del cabaret.
Lo que decía el papá de Romina Aramayo
En una entrevista de archivo de diario La Capital, Víctor Aramayo, contó, "Romina salió el viernes 4 de abril para San Salvador. Mi yerno me llamó para contarme porque no estaba de acuerdo con ese viaje. Ella decía que tenía que cobrar una deuda por 15 mil pesos. Pero era una excusa. Yo creo que estaba amenazada para que viaje".
"Ese día la llamé y hablé con ella. Fue la última vez que la escuché. Me dijo lo de la supuesta deuda. Que iba con una amiga y volvía. Le pedí que no vaya, que estaba de nuevo con su marido y la nena, que en todo caso viajara con ellos. Pero me dijo que no me preocupe, que era un trámite. Su cuerpo apareció el jueves 10", relató Aramayo.
"Ella estaba muy nerviosa en los días previos al viaje. Nicolás, mi yerno, hizo todo para que no viaje, pero no la pudo detener. Decía que debía encontrarse con un arquitecto para cobrar ese dinero. Todo falso. En la capital se instalaron en un hotel y luego concurrieron al boliche Wolf Night Club. Ahí prostituyen mujeres. Mi hija estaba en eso. Tenía un nombre de fantasía, al igual que las siete u ocho mujeres que siempre tienen trabajando. Sé que Romina tenía muchos clientes, incluso personas de poder, que generaba mucha plata. El dueño del lugar es un empresario dueño de otro lugar como ese y un hotel. Les paga el 50 por ciento de lo que ganan las mujeres", explicó el padre.
La última persona que vio con vida a Romina fue una amiga, Jésica, con quien compartía habitación de hotel.
"Estuvieron en el boliche hasta las 7 de la mañana. Volvieron al hotel a descansar, pero Romina estaba nerviosa. Le pidió 100 pesos a Jésica para viajar en remis y se fue. Decía que tenía que encontrarse urgente con el arquitecto", finalizó.

