Los habitantes del sector comprendido entre La Posta, El Arroyo Seco y el Parque Botánico denunciaron una serie de deficiencias que van desde hechos de inseguridad hasta la paralización de obras de infraestructura básica.
Mario Tarifa, vecino del lugar y referente en gestiones comunitarias, expuso que tras la habilitación de los pasos hacia sectores colindantes como Chijra y Punta Diamante, se intensificó el accionar delictivo a través de arrebatos y la modalidad de motochorros.
"En las paradas de la avenida Ilia y en la Plaza de los Reyes Magos asaltan a la gente que espera o vuelve del colectivo. Desde la seccional policial nos dicen que faltan móviles y personal, y cuando la gente no denuncia por desconfianza, toman a Los Perales como un barrio donde 'no pasa nada'”, relató.
Según detallaron, los hechos de mayor violencia se registran durante la noche o en las primeras horas de la tarde, afectando principalmente a trabajadoras y estudiantes. Aseguró que la seccional policial carece de personal suficiente y de combustible para realizar patrullajes continuos.
En tal sentido, advirtió que los despliegues de la Unidad Regional 1 son esporádicos y se realizan en horarios diurnos, cuando la presencia de delincuentes es menor. Por ello, instó a las víctimas a radicar la exposición correspondiente para exigir una reasignación formal de efectivos policiales en la zona.
Pavimentación a costos "impagables"
Otro de los ejes de malestar radica en las arterias que quedaron fuera del plan de asfaltado, como las calles El Chasqui, El Cardón y Los Junquillos. Según reveló el vecino, la empresa encargada de las obras solicitó erogaciones directas e imposibles de afrontar para la coyuntura económica actual:
"Nos pidieron la suma de $600.000 a cada vecino en un solo pago para hacer la fracción de pavimento que le corresponde a cada frente. Con los sueldos actuales es imposible de pagar. Pagamos impuestos municipales y de servicios como barrio residencial categoría 1 y nos dejan las calles de tierra", cerró Tarifa.