El hecho ocurrió en Pozuelos en la finca de doña Hortensia Arias y ahora se quedó sin su sustento económico principal, ya que todos sus corderos estaban en el corral y precisa de la ayuda del gobierno.
La intensa lluvia no fue en el lugar, sino río arriba, por eso fueron sorprendidos cuando Hortensia junto a su madre descansaban y no pudieron hacer nada para socorrer a sus animales.
“ Estoy destrozada, es un mal momento, necesito de la ayuda de las autoridades de la provincia ”, dijo la señora Arias a Radio América.
Doña Hortensia no pudo movilizarse en busca de ayuda el día domingo, ya que su madre es anciana y precisa de una permanente atención, por lo que recién el lunes 6 de diciembre pudo acudir por ayuda hacia la Seccional Policial de Rinconada donde expuso la situación a la espera de que personal policial constate la situación en el lugar del hecho, con la promesa de que los mismos arribaran en horas de la tarde del lunes, pero o sorpresa, hasta las 11 de la mañana del martes 7, el personal policial no arribaba al lugar.