Juicio histórico: sin grandes novedades se realizó la quinta jornada
Cuatro testigos declararon por videoconferencia desde el Consejo de la Magistratura de Capital Federal, en una jornada que ofreció testimonios similares.
Los abogados defensores de dos de los imputados, solicitaron la excusación para no participar de las futuras audiencias del Juicio que se lleva a cabo en nuestra ciudad, por delitos de lesa humanidad, considerando el estado de salud de sus defendidos.
Carlos Rodríguez Vega, abogado de Eduardo Bulgheroni, pidió la realización de nuevos exámenes psiquiátricos a su defendido, aduciendo que no está en condiciones de continuar concurriendo a los debates por su estado de salud psíquica. Solicitó que sea restituido a la unidad penal donde se encontraba detenido, en la provincia del Chaco.
Este pedido fue denegado por los jueces, considerando las anteriores pericias psiquiátricas e informes médicos que obran en poder del Tribunal Oral Federal, dictaminan que Bulgheroni comprende y puede estar en juicio.
Tal como ocurrió ayer, su co defensor Ricardo Vitellini, solicitó que por no estar involucrado en la causa que se ventila, se lo dispense de permanecer durante la audiencia, petición aceptada por el Tribunal.
A raíz del estado de salud de otro de los imputados, Antonio Vargas, la defensa solicitó el traslado a su domicilio en Córdoba, lo que fue rechazado por el Tribunal, porque éste no fijó domicilio en nuestra ciudad para continuar con su prisión domiciliaria mientras se desarrolle el juicio.
Uno de los jueces, el Dr. Daniel Morín, pidió que médicos del cuerpo forense analicen al acusado y cuando lo consideren prudente, siempre teniendo en cuenta las medidas necesarias para salvaguardar su vida y su salud, sea llevado al Penal de Ezeiza, donde hay servicios de Terapia Intensiva y de videoconferencia para que pueda declarar.
En la primera parte de la audiencia, fueron cuatro los testigos que prestaron declaración por videoconferencia, desde el Consejo de la Magistratura, en Capital Federal, José Barbieri, vecino de Braga; Lina Columbero, abogada y amiga de la familia, Gustavo Enrique De Ambrosi, compañero de destino de Braga en Córdoba y Osvaldo Martorani, compañero de estudio de la hermana de Braga. Además declararon los médicos forenses Doctores Luis Mario Ginesin y Noemí Ruth Girardi. Por último declaró el ex agente de policía Egidio Burgos, quien debía hacerlo el día miércoles, pero que recién lo pudo estar en la jornada de hoy.
El primero en ofrecer su testimonio fue José Barbieri, quien dijo conocer a Rafael Mariano Braga desde chico, a quien se le consultó sobre si habría estado en la fiesta de cumpleaños de Braga en el 76, respondió en forma contundente que “no recuerdo”, y no aportó mucho más para la causa.
La abogada Lina Columber, segunda en declarar, dijo haber conocido a Braga el día de su cumpleaños en 1976. Aseguró ser amiga de su hermana Margarita, que estudiaron juntas en la universidad, y que ésta la invitó a festejar su cumpleaños. La fecha era el 11 de julio pero ese año Margarita decidió postergar la celebración para agosto, y poder festejar junto con su hermano. Columer dijo que allí lo conoció pero no le prestó ninguna atención y nunca tuvo relación con él hasta cuando se lo encontró en una exposición y luego caminando en un centro comercial y que lo “reconoció por su mirada” en esa ocasión.
El testimonio de la Abogada fue objetado por los querellantes y fiscales, al saber que esta persona tuvo acceso a numerosa documentación que hacen a la causa, como la elevación a Juicio, la acusación fiscal, el requerimiento de prisión, los cuales podrían haber 2influidos” en la veracidad de su testimonio.
Llegó el turno de la declaración de Gustavo Enrique De Ambrosi, compañero de Braga en el Colegio Militar y en su primer destino en San Isidro, provincia de Córdoba. Allí compartieron sus tareas en el Grupo de Artillería 141, entre enero de 1973 y diciembre de 1975, oportunidad en que Braga fue destinado al GAM 5 de nuestra ciudad.
De Ambrosi recordó como dato principal, que Rafael Braga tuvo un accidente manejando un “unimog”, a raíz del cual quedó rengo por lo que no podía desfilar y reconoció dos cicatrices en el rostro. Sobre la visita a Buenos Aires de Braga en el año 76, contó que ese día de su cumpleaños, recibió la visita del acusado quien lo invitó a su cumpleaños que se celebraba el día siguiente. Pero reconoció que no pudo concurrir a la fiesta por cuanto su hija estaba con fiebre.
El último testigo de la primera parte fue Osvaldo Martorano, compañero de estudios de Margarita Braga. Martorano dijo también haber estado en la fiesta de cumpleaños de Braga pero desconoció la presencia de la Abogada Columber y mencionó la presencia de otras personas que no habían sido citados por los otros testigos. Dijo recordar direcciones y fechas por haber llevado adelante los juicios sucesorios tras los fallecimientos de los padres de Braga.
Reiniciado el cuarto intermedio, testimoniaron los Doctores Luis Mario Ginesin y Noemí Ruth Girardi quienes practicaron las pericias en Braga previo al inicio del juicio.
Ginesin, reconoció un informe forense de fecha 13 de junio del corriente año, practicado sobre braga el 24 de mayo. Detalló la ubicación de la cicatriz que tiene el imputado en el lado izquierdo de su mejilla. También dio precisiones sobre la evolución y contextura de las cicatrices en las personas.
La Dra. Girardi, habló de la lesión que tenía Braga en el tobillo de su pié izquierdo a raíz de un traumatismo con fractura ocurrido en el año 1973 donde tuvieron que intervenirlo quirúrgicamente por un accidente de tránsito.
Finalmente declaró Egidio Burgos, un ex agente de la policía de la provincia que prestaba servicio en la Seccional 5ta. Del Barrio Ciudad de Nieva en el año en que desapareció Julio Álvarez García.
Burgos reconoció haberlo visto en la Comisaría, pero no precisó la fecha. Sí lo saludo, cuando esperaba en una de las oficinas de la dependencia, por cuanto tenía una amistad con su familia. Contó que estaba allí porque “lo habían traído no sé para qué”. Que luego se fue para el fondo de la comisaría a tomar servicio y se retiró a cubrir servicios en la calle, volviendo aproximadamente a las 22 horas, pero que ya no estaba allí Álvarez García.

