Juicio histórico: El TOF realizó diversas inspecciones oculares
El Tribunal Oral Federal que lleva adelante los juicios de lesa humanidad, encabezado por su presidente Dr. René Casas, realizó durante la jornada de ayer distintas inspecciones oculares.
Ayer, poco después de las 9 de la mañana, los jueces, acompañados por los fiscales, los defensores de los acusados, los querellantes y el imputado Rafael Mariano Braga, recorrieron las instalaciones de la Central de Policía, acompañados por periodistas de distintos medios.
Durante la visita ocular, dos testigos que estuvieron detenidos, cuyos nombres se preservan, identificaron diversas instalaciones de las dependencias policiales, con la compañía de un oficial que orientó el recorrido. Además de la inspección ocular, se valieron de la ayuda de un plano del edificio.
Posteriormente la comitiva se dirigió a la Cárcel de Gorriti, donde recorrió los pabellones 1,3 y 5, en los que los detenidos también estuvieron alojados.
Por tratarse de un establecimiento carcelario con restricción y debido a la superpoblación que hay en estos momentos, se permitió sólo el ingreso de los involucrados de una u otra manera en la causa. En el caso del periodismo se permitió únicamente el ingreso de la prensa escrita, sin acceso de cámaras fotográficas ni de televisión.
El primer pabellón en ser visitado, con la compañía del Subjefe de la Unidad Penitenciaria, inspector Rubén Méndez, fue el Nº 5.
Uno de los testigos recordó que cuando fue detenido lo llevaron a Gorriti desde la Central de Policía. A su ingreso le tomaron fotografías y las huellas dactilares. Le entregaron dos frazadas y una lata para hacer sus necesidades y fue alojado en el pabellón 5 que era de máxima peligrosidad. Recordó que los sacaban de las celdas dos veces al día para higienizarse poder vaciar las latas.
A las dos semanas lo pasaron al pabellón 3.
Otro de los testigos relató que fue llevado al pabellón 3 y alojado en la celda 113 del segundo piso, que era una celda de castigo. Allí permaneció dos semanas sin que su familia supiera donde se encontraba.
Al recorrer las celdas dijo que en tiempos de la dictadura, cada puerta tenía una tapa de unos treinta por treinta, por donde pasaban la comida. En la actualidad esas tapas han desparecidos y cada puerta tiene un hueco en su lugar.
El testigo volvió después de tantos años a la celda 113, momento en que se quebró por la emoción al recordar aquellos días.
Uno de los resultados importante de la visita por el establecimiento carcelario, fue la identificación de la oficina en la que Braga y Gulgheroni interrogaban a los detenidos. También recordaron las visita del obispo Medina, que exhortaba a los detenidos a contar todo bajo secreto de de confesión, que, aparentemente, no era tal.
Luego de la visita al penal, el grupo se trasladó a las instalaciones del RIN 20 donde fue guiado en todo momento por su jefe, el coronel Guillermo Siri. Allí fue Rafael Mariano Braga el encargado de brindar detalles acerca de dónde era su oficina, la del coronel Bulacios y la de José Eduardo Bulgheroni.
Braga comentó que Bulacios no recibía gente en su oficina, sino que sacaba una mesita a la galería, donde atendía solamente a mujeres cercanas a los presos políticos y que él decidía quién recibía visitas y quien no.
También ubicó dónde se encontraba el polígono de tiro por aquellos años. El coronel Guillermo Siri explicó que con el desarrollo urbano de San Salvador, el regimiento quedó dentro de la ciudad, por lo que hubo que trasladar el polígono a Alto Padilla.
En horas de la tarde, se realizó la última la última inspección ocular de la jornada. En este caso se trató de la casa de Julio Rolando Álvarez García, de donde fue secuestrado el 21 de agosto de 1976.
Una vez en la vivienda de calle Libertad, frente a la Plaza Yrigoyen, de Ciudad de Nieva, Inés Peña, esposa de Álvarez García, relató con detalles cómo ocurrieron los acontecimientos.
A sus dichos se sumaron los de otras dos personas que presenciaron el momento en que se lo sacaban a “Pampero” de su casa.

