Toconás aseguró que muchos agentes tienen problemas de salud de distintas características y no son contenidos por la obra social en la que están insertos tanto policías en actividad como retirados.
“Algunos policías en actividad sufrieron accidentes en servicio y se tienen que costear insumos, cirugías e internaciones, aunque la Ley de personal policial dice que la patronal tiene que hacerse cargo del policía que sufre un accidente en acto de servicio”, sostuvo.
Asimismo, sostuvo que les descuentan aproximadamente 7.000 pesos, mensualmente, para costear la cobertura de salud, pero no tienen una cobertura de salud adecuada.
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Hambre en la fuerza
Por otro lado, Toconás dijo que los integrantes de la fuerza sufren hambre por sus condiciones económicas, ya que los salarios que perciben los dejan en la línea de la pobreza.
“Trabajan en lo que sea para poder llevar pan a su casa, algunos tienen niños en edad escolar a quienes se les vulnera el derecho al estudio y una mejor calidad de vida y salud”.
Indicó que estas cuestiones se debatirán en la reunión convocada para el jueves 4 de agosto, y se debatirá cómo presentar la problemática al gobernador Gerardo Morales para interiorizarlo de la misma.
“Estamos en la línea de pobreza: un agente de policía gana 55.000 pesos y la línea de pobreza supera los 100.000. Cumple servicio las 24 horas del día y tiene que estar bien pagado. En todo momento está al servicio de la comunidad. Necesitamos policías que trabaje bien, conscientes y con ganas, cobrando más de 150.000 pesos. Tenemos que hacer un planteo muy pormenorizado de la situación y elevarlo a quien corresponda”, indicó Toconás.