Según lo que se informó por fuentes oficiales, todo comenzó como una actuación ordinaria cuando la joven, al momento de ser demorada e identificada por los uniformados, manifestó tener 18 años de edad.
Con esa información inicial, el personal policial reportó la situación a las autoridades judiciales a las 15.44 horas. Menos de una hora después, la Ayudante fiscal Jimena Colliard Guerrero solicitó que se verifiquen formalmente las actas y el estado real de los arrestados.
El giro drástico del caso ocurrió a las 21:19 horas. Al llegar la documentación complementaria a la fiscalía, las pericias arrojaron una sorpresa: la joven tenía en realidad 17 años de edad. Haber falseado la edad retrasó por varias horas la aplicación de los resguardos legales correspondientes.
A partir de descubrirse la minoridad de la demorada, la justicia ordenó de inmediato frenar el trato como adulta y activar los protocolos de protección. La chica fue sometida a un examen médico de rigor a cargo del cuerpo médico de la Policía, donde se certificó que se encontraba en buen estado de salud y sin lesiones. Finalmente, a las 22.24, las autoridades hicieron efectiva la entrega a su madre.
Investigan el proceder de los uniformados
El caso no terminó con la liberación de la menor. Ante las dudas generadas en el bache de tiempo del operativo, el fiscal Pablo Martín de Tezanos Pinto tomó cartas en el asunto y ordenó medidas estrictas para investigar a fondo el accionar policial desarrollado en el procedimiento de la demora. Se busca determinar si se cumplieron los pasos legales desde el primer minuto en la calle.
A pesar de las versiones e informaciones cruzadas que circularon con fuerza en diferentes ámbitos públicos durante las últimas horas, fuentes judiciales confirmaron de manera oficial que, hasta el momento, no se registra denuncia alguna formulada por la progenitora de la adolescente sobre presuntos abusos o irregularidades en el procedimiento.