“Aceptando la invitación de los respectivos jefes de Estado y de las autoridades eclesiásticas, el papa Francisco hará un viaje apostólico a Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Timor Oriental y Singapur del 2 al 13 de septiembre, yendo a Yakarta del 3 al 6 de septiembre, a Port Moresby y Vanimo del 6 al 9 de septiembre, a Dili del 9 al 11 de septiembre y a Singapur del 11 al 13 de septiembre”, anunció Matteo Bruni, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede. “El programa del viaje será publicado en otro momento”, agregó el vocero.
En los últimos meses, en diversas entrevistas, el propio Francisco había adelantado su intención de emprender este viaje a Asia y Oceanía, después del cual, también dijo, quizás “si se puede”, iría a la Argentina, una asignatura pendiente. También se espera que, antes de fin de año el exarzobispo de Buenos Aires haga un viaje a Bélgica para el 600 aniversario de la Universidad Católica de Lovaina.
Al confirmarse este viaje, que será más que exigente para cualquier persona y más, para alguien de 87 años que tiene un problema de rodilla por el que se desplaza en silla de ruedas, parece complicarse una visita a la Argentina, que sería otro viaje largo, pero de la otra parte del planeta, y que debería incluir, además, Uruguay. En octubre, por otro lado, se celebrará en Roma la segunda parte del sínodo sobre sinodalidad, al que se esperan viajen cardenales y obispos desde todo el mundo, por lo que en ese mes la agenda no permitiría ningún otro desplazamiento desde Roma.
Francisco ya visitó 61 países en 44 viajes internacionales. En verdad que estaba programado un viaje a Asia en 2020, pero debió postponerse debido a la pandemia. Timor Oriental es considerado el país más católico de Asia: el 97% de sus 1,4 millones de habitantes es católico; mientras que sólo el 26% de los 10 millones de habitantes de Papúa Nueva Guinea es católico. Desde hace tiempo que Francisco, papa jesuita que siempre pensó que el futuro de la Iglesia católica está en Oriente, quería visitar estos dos países de la periferia del mundo. Indonesia, por otro lado, es el país con la mayor población musulmana del mundo y en Singapur la mayoría es budista.