“Estamos muy preocupados porque no tenemos precios fijos y cada vez que vamos a consultar, suben y bastante. La harina esta carísima y los ingresos no son los mismos que antes. La venta bajó, por ejemplo, en la parte de pastelería y es lo más caro que hay. Antes se vendía bastante”, dijo Mónica, propietaria de una panadería de Palpalá.
Panadería de Palpalá: "Es muy difícil mantener los precios"
En el interior no se puede hablar de los mismos aumentos que se dan en San Salvador de Jujuy, ya que eso perjudicaría más a los propietarios de los comercios panaderos. “Los precios que se tienen en San Salvador, no son los mismos que se tiene en Palpalá. No se los puede tener. Fui a la capital y consulté, pero no se pueden poner esos precios”, además añadió, “en Palpalá no podemos fijar un precio uniforme por la competencia que tenemos. Hay muchas panaderías alrededor y almacenes, no se como hacen para poner precios tan bajos para poder vender el pan”, comentó la vendedora.
Hoy en día la prioridad del consumidor final pasa por buscar precio, dejando de lado la calidad del producto que se comercializa. “El cliente viene menos, va a buscar donde es más barato, ya no le importa la calidad del pan. Nosotros como sea intentamos mantener la calidad del producto, pero se busca precio y no calidad”, cerró Mónica.