De acuerdo a las fuentes consultadas, el hecho se descubrió cuando el padre de la damnificada se comunicó telefónicamente para solicitarle que le entregara un millón de pesos de dicho fondo.
Con total normalidad, la mujer se dirigió al sector de su habitación donde guardaba el dinero escondido, pero se dio con la amarga sorpresa de que el lugar estaba vacío.
Sin rastros del autor
Tras percatarse de la falta del efectivo, la denunciante comenzó una búsqueda desesperada por diferentes rincones de la vivienda con la esperanza de haberlo traspapelado, aunque el resultado fue negativo. Ante los uniformados, la mujer manifestó que desconoce cuándo pudo haber ocurrido el robo, ya que no revisaba el escondite con frecuencia.
El círculo de confianza
Un dato que llamó la atención de los investigadores es que no se registraron signos de violencia en las puertas o ventanas de la casa, ni tampoco otros sectores revueltos. El autor del hecho habría ido directamente al punto exacto donde se encontraba la suma millonaria, lo que refuerza la hipótesis de que alguien con conocimiento previo o acceso a la vivienda podría estar involucrado.
La denunciante aseguró no sospechar de nadie en particular, lo que suma mayor incertidumbre al caso. Las actuaciones fueron remitidas a la Brigada de Investigaciones, que ya trabaja en el entorno de la familia para intentar determinar quiénes sabían de la existencia de estos ahorros y recuperar el dinero sustraído.