El balance, coordinado de manera articulada entre la Dirección General de Narcotráfico, la Agencia Provincial de Delitos Complejos y el Ministerio Público de la Acusación, se ejecutó de forma intensiva.
Como resultado de los 22 procedimientos concretados, un total de 23 personas fueron demoradas por encontrarse en infracción a la Ley de Estupefacientes, desarticulando de esta manera numerosos puntos de venta y fraccionamiento.
Más allá de las sustancias incautadas, que sumaron más de 120 gramos de cocaína y cerca de 90 gramos de marihuana, los investigadores pusieron el foco en la logística criminal que fue desmantelada.
Durante los allanamientos se secuestraron 12 teléfonos celulares y 3 balanzas de precisión, elementos que ratifican que los sospechosos operaban bajo el formato de "narcomenudeo delivery", pactando las transacciones de forma digital y fraccionando las dosis para su consumo inmediato.
La ofensiva estatal no se concentró en un solo punto, sino que abarcó un amplio mapa geográfico para frenar el avance de los denominados "kiosquitos" de droga.
Las comisiones policiales irrumpieron de manera simultánea en zonas críticas de San Salvador de Jujuy, Alto Comedero, Palpalá, Perico, Monterrico, San Pedro, Libertador General San Martín y Humahuaca, demostrando que el despliegue cubrió desde los valles y el ramal hasta la quebrada jujeña.
Además de los elementos tecnológicos y la droga lista para el expendio, las autoridades incautaron una importante suma de dinero en efectivo, presuntamente proveniente de la recaudación ilegal de las últimas jornadas.