Atrás quedaron los festejos de Cambia Jujuy con la derrota de Mauricio Macri en las presidenciales de octubre. Las PASO de agosto ya habían anticipado este desenlace pero esta vez la elección fue más reñida.
El gobierno de Morales perdió una banca en la cámara baja y el resultado disto mucho del conseguido en las elecciones provinciales.
La gran interrogante que surgió en las últimas semanas es que le depara a Jujuy frente al retorno del Peronismo en el país.
En la previa al sufragio de octubre, Morales se había mostrado un tanto preocupado en los medios locales frente a un eventual triunfo de Alberto Fernández, pero tras confirmarse este último, el gobernador minimizó el impacto que tendrá en la provincia.
El día de la votación, consultado sobre si se reunió con referentes del Frente de Todos atento a la necesidad de buscar un acercamiento en caso de que se repita el resultado de las PASO, Morales dijo que “en cuanto a la situación de Jujuy estén tranquilos”.
“La paz en Jujuy es irrenunciable ”, sostuvo.
Hoy al referirse a la crisis de Bolivia y a la importancia de respetar la decisión del electorado, el mandatario dio indicios de la intención de generar un acercamiento con el presidente electo.
Muchos queríamos un resultado diferente en las elecciones pero no fue así, hay que ser respetuosos de lo que dice el pueblo. Ahora nos toca tener un rol de oposición que es ayudar al gobierno que viene que va a tener, no pocos problemas grandes problemas.
“Muchos queríamos un resultado diferente en las elecciones pero no fue así, hay que ser respetuosos de lo que dice el pueblo. Ahora nos toca tener un rol de oposición que es ayudar al gobierno que viene que va a tener, no pocos problemas, grandes problemas”, concluyó.