“La primera fue que se había autoeliminado y le siguió la de que compraba servicios sexuales en una zona determinada, pero jamás se citó a mujeres que dicen que trabajan dando servicios sexuales”, afirmó la madre del jujeño.
A Saavedra le parece curioso “que en la era de la tecnología no se podía geolocalizar el teléfono celular de Nataniel. Tramitamos, y gracias a la solidaridad de un perito de la Corte Suprema de Justicia, se logró que en julio se capacitara a los peritos de Mendoza y se dieran lineamientos para solicitar metadatos a las empresas de telefonía celular”.
“Se concretó la capacitación y no se avanzó en la investigación porque quienes están a cargo dicen que falta algo, que hay cosas mal, a pesar de que el perito testificó en el expediente diciendo todo lo que había que hacer”, agregó.
Para ella, “se está tapando algo que no se quiere investigar. Se tienen los datos de llamados telefónicos que hizo Nataniel el 30 (de enero). Trabajaba en el juzgado de familia en Las Heras, un lugar denso con la droga y la trata de personas. Para mí estaría viendo de ayudar a alguien y alguien lo retuvo, pasó algo. Hoy ya no es una averiguación de paradero. En Mendoza hubo tres hombres desaparecidos en enero de 2023 y nadie mueve un dedo”.
Embed - Un año sin Nataniel: la madre del jujeño desaparecido teme que se archive la causa