Un vecino que reside hace 50 años en una vivienda de Avenida Río Grande resumió la situación señalando que “el pueblo está abandonado”. Expuso el estado de las calles, la escasa iluminación y los hechos delictivos que están en aumento.
Además, cuestionó a los funcionarios del municipio de Yala, del cual depende la jurisdicción, por ni siquiera acercarse a escuchar sus problemáticas.
Embed - Lozano, una localidad abandonada a su suerte
“Tenemos muchos problemas. Uno, pues es que no nos cortan el pasto, no tenemos luz y realmente la inseguridad que hay. Se presentaron notas, pero no dan respuestas. Han visto cómo está la calle, está abandonada. En sí, el pueblo está abandonado”.
“No vinieron a nadie a recorrer por esta zona y eso que tenemos los concejales que son de este lugar de esta localidad tampoco se preocupan por este sector. Tuvimos un apagón hace tres meses y vinieron de nuevo a arreglar. Andamos así, en esa manera, dan y se corta. Bastantes robos y no tenemos la policía que recorra”, relató.