La docente perteneciente a la Corriente Sindical Marina Vilte, Martina Montoya, dialogó con Radio 2 y comentó que en el establecimiento no había matafuegos para apagar las llamas, que la situación no fue sorprendente ni inesperada teniendo en cuenta el estado edilicio del establecimiento (similar, si no igual al de otras escuelas del interior), el del tablero de energía y el del cableado, muy débil o fino para “la cantidad de ventiladores que tiene la institución”.
La portera del establecimiento tuvo que salir a pedir ayuda cuando se produjo el hecho, no hubo daños materiales de consideración ni que lamentar víctimas o lesionados, y los padres de alumnos del establecimiento responsabilizaron a las autoridades de lo ocurrido.
De acuerdo a Montoya, hay muchas situaciones preocupantes en cuanto al estado de escuelas en el interior:
- Trabajan con padres y cooperadores para comprar artefactos de ventilación o calefacción.
- Hay establecimientos donde se colocaron aires acondicionados donados por particulares.
- Hay cortes constantes del servicio de energía eléctrica.
- La orden es no suspender las clases.
- En distintos establecimientos no hay patios techados para realizar actividades físicas.
- No se puede contratar a terceros para eliminar plagas (en algunas escuelas hay murciélagos y ratas, dijo Montoya).
- Los docentes o el personal del establecimiento no pueden pintar aulas.