Personas haciéndose pasar por vendedores, marcas de tizas o cintas en paredes de domicilios, ofrecimiento de limpieza afuera o dentro de las casas por un pago voluntario, cortar el pasto para aprovechar el ruido de la máquina para que otro ladrón pueda ingresar al hogar y que nadie registre sus movimientos, lo mismo sucede con el ruido de algunas motocicletas. Incluso, algunos envenenan a los perros para pode robar, señalaron vecinos sobre las modalidades de hurto en barrios jujeños.