Todos los participantes se congregan allí una vez por semana para pedir al gobierno y la Justicia respuestas, acciones, colaboración, limpieza y transparencia para que los asesinos de sus hijos cumplan condena.
Mónica Cunchila es una de las mujeres que jamás falta a la convocatoria. Desde la muerte de su hija Iara en 2020 se reúne con otras familias, padres y madres que perdieron a un hijo o hija, para pedir justicia por ellos. Para solicitar que, en última instancia, la Justicia y el gobierno hagan su trabajo y los responsables sean condenados.
Ese pedido constante, esa lucha que ya lleva dos años sin respuestas, la llevó a contactarse con Martha Pelloni, la monja, y sobre todo la mujer que enfrentó al poder catamarqueño pidiendo justicia por su alumna María Soledad Morales.
“Nos conocimos por un viaje a San Luis, y haber hablado con ella y sentir su apoyo es un paso enorme. Tratamos de tener una conexión virtual, junto a personas que quieran colaborar, para que estas cosas no sucedan en Jujuy. Me dijo que todo se va generando paso a paso; será un trabajo apolítico y tiene un grupo de abogados que nos asesorará”, dijo Cunchila.
“El apoyo de Martha Pelloni es muy significativo para todos”, agregó.