Mientras la búsqueda continúa la indignación de la familia Ortega incrementa. El pasado jueves el juez de Control Rodolfo Fernández tomó la decisión, aparentemente apresurada, de liberar a los penitenciarios imputados por supuesta “facilitación de evasión e incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
Indignación en la familia Ortega por el cese de detención de los penitenciarios imputados
“No entiendo que pasó, tengo mucha bronca e impotencia. La justicia de Jujuy me da asco, vergüenza son unos incompetentes. Que se vayan todos si no van a hacer su trabajo. Nunca se esclarece nada en San Salvador, se ríen en la cara de todos”, expresó iracunda la hija del cambista asesinado Vanesa Ortega. Quien expresó recientemente temer por su vida y la de su familia.
A criterio de Ortega el criminal ha recibido una batería de beneficios iniciando por el traslado a Jujuy pedido por el propio Marino Rótolos en 2020, alegando la necesidad de estar junto a su familia, ubicarlo en la unidad penitenciaria donde trabaja un pariente directo y hasta “dilatar la búsqueda”, según su criterio.
“El mismo primo de Marino Rótolos declaró que era primo, como puede ser que esa persona ha sido liberada. Por ética profesional debería haber avisado que no puede estar en el mismo lugar, donde vos le dabas todos esos privilegios”, explicó.
Pero fue el mensaje del juez Fernández el disparador de su nueva y mayor angustia, tras la liberación del ex director Luis Ochoa y otros cuatro efectivos detenidos desde hacía un mes aproximadamente. El juez de Control habría explicado en un mensaje que tal decisión “fue un error que ya no puede deshacer porque no hay pruebas”.
El mensajito que vos me mandaste juez Fernández ¿Le parece que nos consuela? Que me disculpen las chicas yo solamente lo firmé sin ver, porque el secretario estaba enfermo El mensajito que vos me mandaste juez Fernández ¿Le parece que nos consuela? Que me disculpen las chicas yo solamente lo firmé sin ver, porque el secretario estaba enfermo