Largas colas para conseguir banco en la Escuela de Música
La falta de cupos para estudiar en la institución, obligó a muchos padres a hacer colas durante más de 24 horas, y sufriendo las altas temperaturas de estos días.
Los cupos son escasos porque las condiciones edilicias son pésimas. Desde hace tiempo los docentes y estudiantes reclaman por un nuevo edificio pero no son escuchados por las autoridades responsables.
Mariel Guzmán, una de las madres, comentó a Jujuy al Momento que les dijeron que había setenta cupos y que no les quisieron dar turnos sino que debían hacer la fila y esperar por orden de llegada.
“Nosotros vinimos ayer a las 9 de la mañana. Hicimos una lista con las personas que estaban y así estuvimos. Nos turnamos para hacer fila. A la mañana hubo inscripciones y los padres esperaban en el turno. Ayer llegamos a las 9 y ya había gente haciendo fila desde las cinco de la mañana”, dijo la mujer.
Por su parte, Alan Guerrero, de la comisión de delegados del proferado de la Escuela de Música, afirmó que todo se debe a la falta de un edificio digno. “Hace tres años que la Escuela de Música está en lucha y todavía no fuimos escuchados. Tiempo atrás supuestamente salió la licitación para las dos instituciones que corresponden a la Escuela de Música, en Senador Pérez y Lavalle. No sabemos si es cierto o no porque ya en el 2011 nos dijeron lo mismo. El cupo en la escuela es tan limitado por falta de espacio físico. No constamos con baños, están todos deteriorados. En las aulas no entran más de veinte chicos y por eso los cupos son tan limitados y la gente tiene que hacer tanta fila y luchar por un banquito”.
El joven comentó que están cursando en un edificio provisorio que les han asignado en el barrio Luján, pero dijo que es un galpón sin los requerimientos necesarios, con aulas sin pizarrón y paredes de machimbre, lo que dificulta el aprendizaje.
“Se necesitan paredes con paneles acústicos porque los mismos profesores se molestan unos a otros con sus clases. Tenemos el coro cantando al lado y no se puede prestar atención en clases, o bien las clases de luthería en donde se usan martillos y otras herramientas. Todo eso provoca un caos total en la escuela”, dijo el estudiante.
Guerra comentó que desde el 2011 se vienen tomando medidas, reclamando, marchado y haciendo tomar conciencia a la sociedad de la problemática pero que todo eso pareciera no importarle al gobierno provincial. “No conseguimos tener con todas nuestras marchas una audiencia con el gobernador. Nos mintieron en al cara. Nunca nos pudieron dar algo concreto. Siempre quedamos en ‘ya vamos a ver’ y nunca nos dieron una solución concreta”.

