Escuela Monteagudo: Violencia o juego de chicos
Padres de niños que concurren a la escuela Bernardo Monteagudo, se mostraron consternados por un supuesto caso de “violencia escolar” donde habría sido agredido un alumno que concurre al séptimo grado “C” del turno mañana.
El hecho ocurrió hace una semana y causó la preocupación de todos los padres no solamente por lo sucedido, sino especialmente por las denuncia públicas del padre del menor, Hugo Armando Fernández, de profesión ingeniero, que en un medio escrito habría magnificado la situación tratando a todos los compañeros de su hijo como "delincuentes y futuros patoteros".
Fernández brindó detalles en ese medio de lo que habría sucedido dentro del establecimiento educativo, con su hijo y los constantes hechos de violencia que se suceden desde hace años atrás.
Hoy en horas de la mañana se reunieron los padres con la supervisora del Ministerio de Educación de la Provincia y el área de Prevención y Abordaje Integral de situaciones de conflicto en las Escuelas.
Allí se dio a conocer lo que sucedió dentro del establecimiento educativo con la agresión y se informó de las acciones que llevan a cabo estas áreas del gobierno a fin de prevenir nuevos hechos.
Lamentablemente el padre del chico agredido no concurrió a esta reunión para contar lo que realmente sucedió con su hijo, sobre todo porque denunció que “allí se están formando delincuentes, futuros patoteros o están protegiendo la violencia”.
En esa oportunidad, los padres se mostraron consternados por las nuevas denuncias aparecidas en un matutino local, el cual dedicó media página al tema y donde se manifiesta que las agresiones continúan hacia el menor y hace notar la “ineptitud y la ineficiencia” con que se habría tratado el tema, desde el establecimiento.
Estas apreciaciones llamaron la atención de los padres presentes, por cuanto consideraron que ninguno de sus hijos tiene ese perfil y se los estaría involucrando en situaciones “nefastas” que no coinciden con la realidad.
Allí los docentes y las autoridades del Ministerio de Educación, minimizaron las denuncias realizadas por el padre del menor agredido, afirmando que en el trato cotidiano de los menores, uno de ellos sí fue agredido, pero no con las intensiones y la magnitud con la que denuncia el padre.
Según los docentes “Él hace referencia a una agresión del chico ocurrida el año pasado; la segunda que habría sucedido durante el recreo cuando el menor jugaba con sus compañeros y éste cayó pesadamente al piso golpeando su cabeza contra la pared, sufriendo heridas de consideración que motivaron que inmediatamente se llamara a un servicio de emergencia que brindó la atención del caso al menor, siendo trasladado a un centro hospitalario. En esta oportunidad, refirió el docente, al padre recién se le pudo dar a conocer este hecho aproximadamente una hora después porque nunca contestó las llamadas realizadas desde el establecimiento educativo”.
La tercera agresión, hace referencia a un grito cerca del oído, que le causó una conmoción y un fuerte dolor porque quedó sensiblemente afectado por el golpe que sufrió en ese sector. Finalmente la cuarta agresión habría sucedido a la salida del establecimiento, cuando otro chico le habría tocado con un corrector cerca del mismo oído afectado, cuando ambos jugaban, lo que fue advertido por el padre en ese momento, reclamando la inmediata intervención de los docentes y directivos del establecimiento porque consideró que se lo estaba "agrediendo".
Lamentablemente en ese momento no habría estado presente la docente que estaba a cargo de los alumnos, por lo que no se pudo determinar realmente qué es lo que sucedió, salvo lo que declararon los menores, quienes argumentan y siguen sosteniendo de que nunca se intentó agredir al compañero, pero sí que se trataba de un juego que pasó a tomarse como un hecho violento.
En este sentido, se informó que desde el momento de ocurrido el hecho, un equipo interdisciplinario integrado por psicólogos y psicopedagogos están trabajando con los menores para concientizar sobre la violencia escolar. Como medidas, también se determinó que los docentes permanezcan junto con los menores en horarios de materias especiales y agudicen los controles en los recreos.
Para el jueves se suspendieron las actividades a fin de realizar una jornada intensiva con los docentes y personal no docente del establecimiento, donde también estarán presentes especialistas del INADI. El objetivo es que todos estos actores reconozcan inmediatamente todo acto de violencia y discriminación entre alumnos y las metodologías para ser tratados sin que se afecte a los menores.
También llamaron la atención las apreciaciones de Fernández, que apuntan a que el establecimiento no habría tomado sanciones contra los agresores de su hijo y otras acciones para prevenir nuevos hechos.
Se aclaró que como medida correctiva con los alumnos que estuvieron involucrados en los hechos, se decidió cambiarlos de división y no expulsarlos del establecimiento por cuanto no se puede privar a un menor de educación y resultaría contraproducente esta medida, ya que en estos casos se debe trabajar con los gabinetes psicopedagógicos.
A consecuencia de esta instancia, uno de los menores sancionados se niega a concurrir al establecimiento por temor a ser reprimido y marginado por sus compañeros del nuevo curso. Según su versión nunca se trató de lastimar o violentar al compañero y que estaban jugando cuando ocurrió el incidente.
Ante esta situación, la madre de este menor habría realizado las denuncias correspondientes en el organismo administrativo del estado y en la justicia, para que se aclare la situación.
Igual medida habría adoptado el padre del menor agredido, quien realizó la denuncia de agresión en la Seccional 1° de Policía y en el ámbito judicial, interviniendo el juzgado de turno.
Llamó la atención el silencio de las autoridades del establecimiento educativo, en especial de la Directora que se mantuvo al margen de los medios de prensa y se niega a dar una versión de los hechos o un comunicado oficial de la escuela, para que la comunidad educativa sepa realmente lo que sucedió con el hijo de Fernández.
Para el próximo miércoles en horario a determinar se convino una nueva reunión con los padres de los alumnos que concurren a séptimo grado a fin de coordinar acciones que ayuden a la prevención de los actos de violencia, dentro y fuera del establecimiento, como en los hogares.

