En este marco, Fernández que se mostró muy cálido con los quiaqueños, realizó algunas declaraciones a la prensa.
"El mensaje que tengo para todos es que vamos a salir, cada vez estamos más cerca de empezar a salir. Mientras tanto nos tenemos que seguir cuidando y ser respetuosos de una enfermedad que es muy perversa".
Respecto a este acontecimiento que será el retorno de Evo a Bolivia, enfatizó, "Lo más tremendo que nos pasó en estos 4 años fue la desintegración de América Latina y el sometimiento a intereses que no son los que los latinoamericanos necesitamos. Yo creo que Bolivia ha dado un gran paso y estoy feliz por el pueblo boliviano”.
"Evo volverá a su casa de donde nunca debió haber salido, yo lo voy a despedir como un argentino que lo quiere mucho".
Se estima que la despedida de Evo tendrá lugar alrededor de las 10 de la mañana.
Habrá ceremonias varias, como la entrega del Doctorado Honoris Causa que la Universidad Nacional de Jujuy le otorgará a Evo Morales y a Álvaro García Linera.
El siguiente punto convocante será el complejo fronterizo, en el paso internacional que une La Quiaca con Villazón. En esa ciudad Evo Morales hará su primer acto, en un poliderpotivo, y allí arrancará la caravana que recorrerá más de 1100 kilómetros hasta llegar Chimoré, en el Trópico de Cochabamba. Será su "entrada" a Bolivia, y se prevé que allí ya lo estarán esperando miles de compatriotas para la bienvenida.
Cabe mencionar que antes de reunirse con Alberto Fernández, Evo hizo una parada en San Salvador de Jujuy para reunirse con la líder de la Tupac Amaru, Milagro Sala, quien cumple prisión domiciliaria.
Fernández, por su parte decidió no ver a Milagro Sala. La dirigente de la Tupac Amarú permanece detenida por su rol en la investigación conocida como “pibes villeros”. En ese expediente, Sala fue condenada por ser la jefa de una asociación ilícita que desviaba dinero proveniente del Estado para la construcción de viviendas.
En esta causa, la líder de la Tupac Amaru presentó un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia para que determine si debe seguir o no detenida. Pese a que en alguna oportunidad el presidente expresó que Sala “no debería estar presa” en esta ocasión prefirió eludirla.
A fin de evitar críticas, tampoco verá al gobernador de Jujuy Gerardo Morales, pese a la buena relación que mantienen, principalmente por la gestión de la pandemia del coronavirus.
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