El denunciado, vale mencionar, fue detenido el jueves pasado y aún continúan las investigaciones para identificar a los coautores, llevadas adelante por la fiscal Penal de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio.
El pasado lunes, se llevó adelante la audiencia en contra de esta persona, que fue asistido por un abogado particular, donde se negó a declarar y a responder preguntas de la Fiscalía. Se solicitó al Juzgado de Garantías su prisión preventiva.
Fuentes oficiales consultadas por nuestro medio, establecieron que la causa se originó el 16 de septiembre de 2024, cuando una mujer denunció que su madre, de 84 años, había sido estafada telefónicamente.
Según su testimonio, una persona se hizo pasar por su hija y, tras manifestar que estaba en el banco, le avisó que enviaría a alguien a recoger dinero. Poco después, un hombre que se identificó como el “Doctor Pérez” se presentó en su domicilio y retiró 5.500 dólares. Días más tarde, la mujer descubrió la estafa tras comentarle la situación a su hija.
En el marco del desbaratamiento de bandas que estafan a adultos mayores, la fiscal Salinas Odorisio dispuso diversas medidas de investigación. El equipo de la Unidad de Delitos Económicos identificó al sospechoso mediante inteligencia y tecnología de rastreo. Las cámaras de seguridad captaron la imagen de un hombre en la puerta del domicilio en el horario de la estafa, y el análisis de los registros de llamadas entrantes, junto con herramientas de geolocalización, reveló que la comunicación se originó en Palpalá.
Con estos datos, se construyó el perfil del sospechoso, un hombre dedicado a la compraventa de vehículos, con presuntos vínculos con un grupo relacionado con la colectividad gitana. Los investigadores lograron conectar al detenido con al menos dos colaboradores que, organizados en roles específicos, se encargaban de coordinar las estafas telefónicas.